“Alerta QR: Cómo los Hackers Roban tu Dinero en Silencio”

tupacbruch
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“Alerta QR: Cómo los Hackers Roban tu Dinero en Silencio”

Introducción

Durante años, los códigos QR han sido promovidos como una herramienta eficiente y segura para reemplazar el efectivo. En Argentina, su uso se ha disparado con la expansión de las billeteras virtuales, pagos en comercios, transporte, servicios públicos y hasta trámites cotidianos. Sin embargo, la confianza construida en torno a esta tecnología se ha convertido en el principal aliado de una nueva ola de estafas digitales que preocupa a los especialistas en ciberseguridad.

El problema con los códigos QR

El problema no radica en el código QR como herramienta, sino en lo que puede ocultarse detrás de un simple escaneo. A diferencia de otros métodos de ataque más evidentes, esta modalidad opera de forma silenciosa, aprovechando la inmediatez y la falta de verificación del usuario.

Qrishing: El engaño que salta del mundo digital al físico

Esta nueva modalidad de fraude es conocida como qrishing, una variante del phishing tradicional que utiliza códigos QR como vehículo del engaño. Según un informe reciente de Kaspersky, los ataques de suplantación de identidad que emplean QR crecieron más de cinco veces en apenas tres meses y ya se perfilan como una de las amenazas digitales más peligrosas de cara al verano de 2026.

A diferencia del phishing clásico, donde el usuario recibe un enlace sospechoso por correo o mensaje, el qrishing traslada el engaño al plano visual o físico. El ataque comienza cuando una persona escanea un código que parece legítimo, pero que en realidad redirige a plataformas controladas por ciberdelincuentes.

La estafa detrás del pago con QR

Una de las maniobras más comunes consiste en la sustitución de códigos QR reales por otros maliciosos. Esto ocurre en comercios, restaurantes, ferias, espacios públicos o incluso entre vendedores ambulantes. El usuario cree que está pagando un producto o servicio, pero el dinero termina en manos de un tercero.

“Los atacantes aprovechan la confianza asociada a los pagos con QR para redirigir a las víctimas hacia sitios web falsos que imitan bancos, billeteras digitales o comercios”, explica Leandro Cuozzo, analista de seguridad para América Latina en Kaspersky.

Argentina: Un terreno fértil para este fraude digital

El impacto de estas estafas es particularmente fuerte en Argentina, donde el uso del QR se ha vuelto casi universal. Desde pagar un café hasta abonar impuestos o servicios, el escaneo es parte de la rutina diaria, lo que amplía de forma significativa la superficie de ataque.

En los últimos años se registraron casos resonantes en distintas provincias. Hubo falsas multas de tránsito colocadas en parabrisas; notificaciones apócrifas de cortes de gas con códigos maliciosos en ciudades como Salta y La Plata; y carteles en la vía pública con mensajes provocadores diseñados para despertar curiosidad.

El factor humano: La principal vulnerabilidad

Más allá del volumen de ataques, los especialistas coinciden en que el mayor riesgo sigue siendo el comportamiento del usuario. A diferencia de un enlace sospechoso, el QR suele percibirse como inofensivo, automático y confiable.

“Los códigos QR trasladan la decisión de seguridad al usuario, que muchas veces escanea sin verificar el origen”, advierte Cuozzo. Esa acción, realizada desde un celular con menores barreras de protección que una computadora, puede comprometer datos personales, credenciales laborales y accesos bancarios.

Recomendaciones para evitar caer en la trampa

Desde el sector de la ciberseguridad recomiendan desconfiar de cualquier código QR recibido por correo electrónico o pegado en espacios públicos sin una fuente clara. También aconsejan verificar siempre la URL antes de ingresar datos, evitar descargar aplicaciones sugeridas por códigos desconocidos y reforzar la protección de las cuentas con autenticación multifactor.

Conclusión

En un contexto donde el QR se ha convertido en una herramienta cotidiana, la prevención y la desconfianza informada aparecen como la única barrera efectiva frente a una estafa que, con un solo escaneo, puede vaciar una cuenta en segundos.

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