La Justicia laboral está tramitando un amparo colectivo contra la empresa La Nueva Chevallier debido a acusaciones de discriminación de género por parte de un grupo de mujeres que buscan trabajar como conductoras de transporte público de pasajeros. La demanda fue iniciada por María Dolores Guldris, una conductora profesional de 38 años de Rosario, quien denunció que, a pesar de aprobar todas las evaluaciones, era discriminada por razones de género en el proceso de contratación.
### Antecedentes del caso
La demanda se presentó en abril y en septiembre la jueza laboral Stella Maris Vulcano ordenó inscribir la acción en el Registro Público de Procesos Colectivos. La Defensoría General de la Nación, que representa a Guldris, fue instruida para difundir el caso en busca de situaciones similares. La empresa Nueva Chevallier S.A. fue demandada por discriminar a las mujeres en la contratación de conductoras de transporte público, sumándose al menos otras tres denuncias similares.
### Discriminación de género en el transporte
María Dolores Guldris, una conductora profesional con experiencia en varios tipos de vehículos, se vio frustrada al intentar ingresar al mercado laboral de transporte de colectivos. A pesar de su capacitación y experiencia, no logró obtener un puesto fijo como chofer y solo conseguía trabajos temporales. La empresa Nueva Chevallier la contactó para una evaluación, donde también participaron otras mujeres, pero ninguna fue contratada, cubriendo todos los puestos vacantes con hombres.
### Ampliación del amparo
El amparo colectivo presentado por Guldris incluye a todas las mujeres del país que hayan experimentado situaciones similares de discriminación en el proceso de contratación como conductoras de colectivos. El objetivo es que la empresa contrate al menos un 30% de mujeres como choferes, ya que el sector del transporte se muestra reacio a incorporar personal femenino.
### Datos relevantes
Según la demanda, más de 600 mujeres en todo el país están interesadas en trabajar como conductoras de colectivos, pero enfrentan barreras de género en el sector. Datos del INDEC muestran que las mujeres ocupan solo el 15,8% de los puestos de trabajo en el sector de transporte, y en el transporte de pasajeros la proporción es aún menor, con solo un 0,25% de mujeres empleadas como conductoras de corta, media y larga distancia.
En conclusión, el caso de María Dolores Guldris contra La Nueva Chevallier pone de manifiesto la discriminación de género en el sector del transporte público de pasajeros y busca promover la igualdad de oportunidades para las mujeres que desean trabajar como conductoras de colectivos. La lucha por la inclusión laboral y la eliminación de prácticas discriminatorias es fundamental para avanzar hacia una sociedad más justa y equitativa.
