Apple volvió a convertirse en la empresa más valiosa del mundo y desplazó a Nvidia por primera vez desde abril de 2025. El cambio se produjo después de una jornada negativa para las compañías vinculadas con la inteligencia artificial, en la que los inversores volvieron a poner el foco sobre los elevados costos que demanda el desarrollo de esta tecnología.
Las acciones de Nvidia cayeron 5% y llevaron su capitalización bursátil a u$s4,77 billones. En sentido contrario, los papeles de Apple avanzaron 1%, hasta alcanzar una valoración de mercado de u$s4,95 billones.
El movimiento marcó un cambio en el liderazgo que Nvidia había mantenido durante más de un año y volvió a colocar a Apple en el primer puesto entre las compañías con mayor capitalización bursátil.
Apple desplazó a Nvidia y volvió a ser la empresa más valiosa del mundo
Nvidia había alcanzado el primer lugar entre las empresas más valiosas del mundo en junio de 2025, cuando superó a Microsoft. En octubre del mismo año, la compañía fabricante de chips había logrado una capitalización de US$5 billones.
Sin embargo, durante 2026 sus acciones acumulan una suba de apenas 4%.
Apple, en cambio, tuvo un desempeño mucho más favorable. Sus acciones avanzaron 24% en lo que va del año, lo que le permitió recuperar terreno y finalmente superar a Nvidia.
La diferencia entre ambas compañías también refleja el cambio de percepción de los inversores respecto del negocio de inteligencia artificial y de las enormes inversiones que requiere su desarrollo.
Uno de los factores que favoreció a Apple fue la demanda sostenida de sus productos, junto con la decisión de la compañía de no embarcarse de lleno en la carrera por aumentar el gasto en infraestructura de inteligencia artificial.
Mientras otras grandes empresas tecnológicas destinan enormes sumas a centros de datos, servidores y chips para desarrollar sus propios modelos, Apple optó por una estrategia diferente.
La compañía fundada por Steve Jobs tuvo dificultades para desarrollar modelos propios de IA y decidió recurrir a la tecnología de Google para incorporar nuevas funciones a sus productos.
Entre ellas se encuentra una versión renovada de Siri, que forma parte de la estrategia de Apple para avanzar en inteligencia artificial sin asumir los mismos costos de infraestructura que sus principales competidores.
“Apple se ha resistido a la carrera por el gasto en IA, apostando a que la experiencia del cliente, y no la inversión en infraestructura, será lo que finalmente determine a los ganadores”, explicó a Reuters Dipanjan Chatterjee, vicepresidente y analista principal de Forrester.
iPhone 18 y Siri: las novedades que prepara Apple
En este contexto, Apple se prepara para presentar una versión renovada de Siri, junto con su primer iPhone plegable y la nueva línea iPhone 18 hacia finales de 2026.
La expectativa sobre estos lanzamientos también contribuyó a mejorar las perspectivas de los inversores sobre la compañía.
Otro elemento que habría favorecido a Apple fue su política de precios. La empresa mantuvo sin cambios el valor del iPhone el mes pasado, mientras anunció aumentos para las MacBook y los iPad.
Ante la expectativa de las subas, muchos consumidores se adelantaron a comprar esos productos antes de que entraran en vigencia los nuevos precios.
La compañía tiene previsto presentar este jueves sus resultados correspondientes al tercer trimestre.
Los analistas esperan que Apple registre un crecimiento de más del 15% en sus ingresos trimestrales frente al mismo período del año anterior.
Los resultados serán una nueva prueba para determinar si la recuperación de la acción tiene respaldo en el desempeño del negocio y en las perspectivas para los próximos meses.
Nvidia pierde terreno y los inversores miran a los chips de memoria
Nvidia, por su parte, continúa beneficiándose del crecimiento de la inteligencia artificial. Sus ventas atraviesan su tercer año consecutivo de expansión, impulsadas principalmente por la demanda de chips utilizados para desarrollar y ejecutar sistemas de IA.
Sin embargo, el mercado comenzó a prestar mayor atención a otros componentes necesarios para sostener el crecimiento de los centros de datos, especialmente chips de memoria y otros productos de infraestructura.
En ese segmento aparecen compañías como Micron Technology, SK Hynix y Sandisk, que comenzaron a captar parte del interés de los inversores.
La preocupación sobre el costo de la infraestructura de IA también afectó a otras grandes empresas tecnológicas.
Uno de los casos más destacados fue el de IBM, cuyas acciones llegaron a desplomarse 25% durante la rueda del 14 de julio.
Fue la peor jornada bursátil para la compañía desde el denominado “Lunes Negro” de 1987, hace casi cuatro décadas.
La fuerte caída se produjo después de que IBM sorprendiera al mercado al publicar anticipadamente los resultados preliminares del segundo trimestre, una semana antes de lo previsto.
Los números quedaron por debajo de las expectativas de Wall Street tanto en ingresos como en ganancias, lo que provocó una fuerte ola de ventas.
“El mercado está muy lanzado con todo el tema IA y las expectativas de que las compañías líderes convaliden con resultados la inversión que se viene haciendo”, explicó a LA NACION Federico Machado, economista de LLZ Macroeconomía y Finanzas.
IBM quedó por debajo de las expectativas de Wall Street
IBM había anticipado ingresos por u$s17.200 millones durante el segundo trimestre y una ganancia ajustada de u$s2,93 por acción.
Sin embargo, los analistas esperaban una facturación de u$s17.860 millones y una ganancia de u$s3,01 por acción.
El CEO de IBM, Arvind Krishna, reconoció ante los inversores que el trimestre mostró una ejecución inferior a la esperada.
Según explicó, algunos clientes decidieron reasignar sus presupuestos tecnológicos hacia servidores, almacenamiento y memoria, ante la expectativa de que esos componentes aumentaran de precio.
La decisión afectó especialmente al negocio de infraestructura de IBM y demoró el cierre de algunos contratos importantes.
Además, la empresa reconoció que el lanzamiento de su nuevo mainframe z17, una de sus principales apuestas para la era de la inteligencia artificial, tuvo un desempeño inferior al esperado durante el trimestre.
“Lo que sucedió fue peor de lo esperado, debido a un déficit en el rendimiento de Z y el conjunto de software asociado, principalmente en el Procesamiento de Transacciones“, señaló Krishna.
El cambio en el liderazgo entre Apple y Nvidia, junto con el derrumbe de IBM, refleja así una nueva preocupación de Wall Street: ya no alcanza con apostar al crecimiento de la inteligencia artificial, sino que las grandes empresas tecnológicas deberán demostrar que las enormes inversiones realizadas pueden traducirse en mayores ingresos y ganancias.
