La criptomoneda líder experimenta una caída mientras el oro alcanza niveles históricos
El mercado de criptomonedas ha experimentado una ligera subida en la jornada del miércoles. Sin embargo, Bitcoin (BTC), la criptomoneda líder, ha sufrido una caída del 1,3%, situándose en u$s88.920. Ethereum (ETH), por su parte, también ha experimentado una caída, aunque más leve, del 0,5%, situándose en u$s3.008,45.
Las altcoins siguen la tendencia descendente
Las altcoins, criptomonedas alternativas a Bitcoin, también han seguido esta tendencia descendente. Solana (Sol) ha experimentado una caída del 4,4%, seguida de XRP, que ha caído un 3,1%, y Cardano, con una caída del 3,7%.
Bitcoin se debilita mientras el oro sigue creciendo
En un contexto de incertidumbre geopolítica, el oro ha alcanzado máximos históricos y sigue creciendo como activo de refugio ante la debilidad del dólar, un factor que está afectando a Bitcoin.
La firma de investigación de mercados Yardeni ha realizado un análisis comparativo entre el oro y Bitcoin. En este análisis, Yardeni destaca que, mientras que Bitcoin existe digitalmente y es potencialmente vulnerable a futuras amenazas tecnológicas, el oro debe almacenarse físicamente.
El oro supera los u$s3.000 y se proyecta un aumento hacia los u$s10.000
Tras superar los u$s3.000 a principios de 2025, Yardeni comenzó a proyectar un aumento del precio del oro hacia los u$s10.000 para finales de la década. Según Yardeni, esto supondría un aumento de cinco veces desde su ruptura hacia nuevos máximos en 2024.
Cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que “el dólar está haciendo un gran trabajo”, Yardeni interpretó este comentario como una bienvenida a una moneda más débil. Según Yardeni, un dólar más débil podría ejercer presión alcista sobre la inflación estadounidense, lo que también impulsaría el precio del oro.
Conclusión
En resumen, mientras que Bitcoin y otras criptomonedas están experimentando una caída, el oro sigue creciendo y alcanzando máximos históricos. Este crecimiento se debe, en parte, a la debilidad del dólar y a la incertidumbre geopolítica. Además, la proyección de un aumento del precio del oro hacia los u$s10.000 para finales de la década podría suponer un atractivo adicional para los inversores.
