Bitcoin en El Salvador: Una mirada más allá de la narrativa oficial
El Salvador ha sido proyectado como un líder en la adopción de Bitcoin (BTC), sin embargo, la realidad muestra que menos del 1% de sus comercios acepta esta moneda digital. A pesar de la promoción gubernamental de El Salvador como “Bitcoin Nation”, la adopción real en el comercio cotidiano sigue siendo limitada.
La realidad de Bitcoin en El Salvador
Según la Oficina Nacional de Bitcoin, solo 1.230 establecimientos en El Salvador aceptan BTC como medio de pago. Esta cifra representa solo 19 comercios por cada 100.000 habitantes, basado en la población actual de El Salvador estimada en 6.380.000 personas. Este dato contrasta con la narrativa oficial de una adopción masiva en todo el territorio nacional.
El gobierno de Nayib Bukele ha promovido a El Salvador como una “Bitcoin Nation” con reservas estratégicas de más de 7.500 BTC (equivalentes a unos 647 millones de dólares a finales de 2025) y planes para lanzar bancos dedicados a BTC en 2026. Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, la adopción de Bitcoin en el comercio cotidiano sigue siendo limitada.
El impacto de la reforma de la Ley Bitcoin
La reforma de la Ley Bitcoin en enero de 2025, que eliminó la obligatoriedad de aceptar Bitcoin en línea con un acuerdo con el FMI, no ha resultado en un crecimiento significativo en su uso voluntario. Encuestas independientes muestran que menos del 20% de la población ha utilizado BTC en transacciones diarias y remesas, lo que representa menos del 1% del total, aunque en 2023 crecieron más de 1.000%.
La brecha entre la promoción estatal y la adopción real
La cantidad de comercios que aceptan Bitcoin en El Salvador refuerza la brecha entre la promoción estatal y la penetración limitada en un país con unas 40.000 unidades económicas formales. Si se incluye el sector informal, el total de establecimientos oscila entre 150.000 y 250.000 unidades en todo El Salvador. En este contexto, la aceptación de Bitcoin en comercios equivale a menos del 0,8% de los puntos de venta.
La mayoría de estos establecimientos se concentran en zonas turísticas específicas como El Zonte o Surf City, que agrupan la mayor parte de la infraestructura que acepta Bitcoin como forma de pago. En el resto del país, el uso de la moneda digital es prácticamente inexistente para el consumidor promedio.
Conclusión
A pesar de la promoción gubernamental y la imagen de liderazgo en el uso de Bitcoin, la realidad en El Salvador muestra una adopción limitada de esta moneda digital. La brecha entre la promoción estatal y la adopción real es evidente, y el uso de Bitcoin en transacciones cotidianas sigue siendo voluntario y limitado a ciertos nichos, como el turismo y la tecnología. Aunque la reforma de la Ley Bitcoin ha permitido un uso más voluntario de la moneda, su crecimiento y penetración en el comercio cotidiano aún es limitado.
