Introducción
La computación cuántica ya no es un tema teórico en el ecosistema de las criptomonedas. Vitalik Buterin, cofundador de Ethereum, ha advertido que para que la red pueda funcionar de manera autónoma, debe ser completamente resistente a esta tecnología. Este artículo revisará las propuestas existentes tanto en Ethereum como en Bitcoin para prepararse ante un futuro cuántico.
Ethereum: Planificación explícita y cambios estructurales
En febrero de 2025, se informó que la Fundación Ethereum (EF) está financiando investigaciones en criptografía postcuántica junto al equipo de ZKnoX. El objetivo es adaptar mecanismos de prueba de conocimiento cero (ZK-proofs) y firmas digitales que no dependan de la criptografía de curva elíptica (ECC), que es vulnerable a algoritmos cuánticos conocidos.
Existen varias iniciativas en los foros técnicos del ecosistema de Ethereum. Por ejemplo, la EIP-7693, aunque actualmente cerrada, propone una migración postcuántica compatible hacia atrás. El plan establece el uso de pruebas de conocimiento cero para verificar la identidad del usuario sin exponer sus llaves privadas a los nuevos algoritmos de hackeo y sin necesidad de cambiar las wallets actuales de forma inmediata.
Otra propuesta, la EIP-7932, busca sentar las bases para esquemas de firmas alternativos dentro del protocolo. Aunque todavía se trata de una especificación temprana, refuerza la idea de que Ethereum busca incorporar la defensa cuántica como una propiedad nativa del sistema.
Firmas, blobs y consenso: lo que Ethereum tendría que cambiar
Ignacio Hagopian, desarrollador de la EF, explicó que su organización está evaluando adoptar firmas Falcon, un algoritmo postcuántico basado en criptografía de retículas. También se están analizando firmas basadas en funciones hash como alternativa.
Ethereum utiliza criptografía de curva elíptica que sería vulnerable a la cuántica en varios niveles: para las firmas de transacciones, para los blobs introducidos con la actualización Dencun que usan las L2, y para el esquema BLS que permite a los validadores votar en el consenso de Prueba de Participación (PoS). Según Hagopian, “todo eso tendría que cambiar” ante un escenario cuántico.
Bitcoin: Experimentación cautelosa y menor superficie de cambio
En Bitcoin, el enfoque es distinto. No existe una hoja de ruta centralizada, pero sí múltiples propuestas y experimentos. En enero de 2026, se puso en marcha una testnet diseñada para evaluar mecanismos de protección cuántica sin afectar la red principal. El objetivo es estudiar migraciones de claves y nuevos tipos de firmas en un entorno controlado.
Firmas basadas en hash: la vía preferida para Bitcoin
Adam Back, cofundador de Blockstream, propuso que Bitcoin adopte firmas basadas en funciones hash, un enfoque alineado con la filosofía del protocolo, que ya confía en SHA-256 para resguardar la minería. En particular, sugirió el uso de SLH-DSA, un esquema estandarizado por NIST (basado en la tecnología SPHINCS+).
El soft fork de protección opcional de Jameson Lopp
Jameson Lopp, junto a otros autores, planteó una actualización de software compatible con versiones anteriores que permitiría introducir protección cuántica de forma no obligatoria. Esta propuesta permitiría a los usuarios más cautelosos migrar sus fondos a nuevas estructuras de direcciones protegidas, evitando la necesidad de forzar a toda la red a una transición simultánea y potencialmente disruptiva.
¿Qué depara el futuro para Bitcoin y Ethereum?
Incluso el sector bancario ha comenzado a realizar pruebas para blindarse ante la computación cuántica. Las estimaciones más optimistas señalan el 2030 como el año clave para la llegada de la primera computadora cuántica comercial. Si bien no se trata de una competencia para determinar qué red es más segura, queda claro que la resistencia cuántica depende, por ahora, del ritmo de los desarrolladores y de la inversión de capital privado para consolidar soluciones reales.
