El oro está experimentando un aumento significativo en su valor, acercándose a un nuevo máximo histórico. Este impulso se debe a varias razones, como las expectativas de recortes de tasas en Estados Unidos, un aumento en la demanda estructural y una mayor percepción de riesgos globales. Por otro lado, bitcoin (BTC) ha tenido un mes difícil, con una caída del 20% debido a una tendencia bajista y un entorno de menor liquidez.
### Avance del oro y retroceso de BTC
El oro ha logrado romper niveles clave de resistencia y continúa su avance de manera sólida. Se observa un patrón de mínimos crecientes respaldado por una línea de tendencia ascendente, lo que indica una fortaleza estructural en su movimiento actual. Según análisis técnicos, se proyecta que el oro alcance los 4.330 dólares, aunque no se descarta la posibilidad de un retroceso previo.
### La macroeconomía impulsa al oro
Emanuel Juárez, analista argentino, destaca que el avance del oro se debe a factores macroeconómicos concretos. Entre ellos se encuentran el aumento de probabilidades de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal (FED), un incremento en las compras de oro físico por parte de los bancos centrales y el temor a una burbuja tecnológica. Esta combinación favorece la demanda del metal como refugio tradicional. Juárez también señala que el oro podría estar en un nuevo impulso diario y semanal que lo llevaría a superar su último máximo histórico.
En resumen, el oro está en un momento positivo en términos de precio, impulsado por factores macroeconómicos, demanda estructural y riesgos globales. Por otro lado, bitcoin enfrenta desafíos con una tendencia bajista y una disminución en su valor. La divergencia entre ambos activos refleja dinámicas macroeconómicas similares pero con diferentes tiempos de reacción.
El precio del oro y bitcoin en el mercado actual
En el mercado actual, el precio del oro y bitcoin presentan comportamientos divergentes. Mientras el oro se encamina hacia un nuevo récord, bitcoin enfrenta presión bajista y niveles críticos por delante.
Oro: camino hacia un nuevo récord
Según el analista Emanuel Juárez, el precio del oro está atacando los máximos previos y muestra un patrón ascendente de mínimos altos que sugiere continuidad en su movimiento alcista si la presión compradora se mantiene.
Por otro lado, el desempeño de bitcoin contrasta con el del oro, acumulando un retroceso mensual significativo debido a la salida de liquidez desde el activo digital. Juárez explica que la pérdida de capitalización en el mercado de criptomonedas se debe principalmente a la salida de liquidez desde bitcoin, generando un efecto cascada sobre otras monedas digitales de menor capitalización.
Bitcoin: presión bajista y niveles críticos
Los gráficos proporcionados por Juárez muestran a bitcoin atrapado en una estructura bajista de mediano plazo, con máximos descendentes en marcos diarios y de 4 horas. La zona de oferta alrededor de los 92.500 dólares ha frenado los intentos de recuperación de BTC, identificando Juárez un nivel clave en los 93.150 dólares que, de superarse, invalidaría la estructura bajista y abriría la puerta a una recuperación más sostenida.
Por otro lado, Juárez advierte sobre un nivel crítico en los 80.600 dólares, cuya pérdida podría llevar el precio de bitcoin hasta aproximadamente los 65.000 dólares. La debilidad actual del precio mantiene activo este escenario, reforzado por la dependencia de BTC de la liquidez global.
Los fundamentos macro refuerzan la vulnerabilidad de bitcoin en el corto plazo, ya que es un activo altamente dependiente de la liquidez global. La migración de flujos hacia activos de refugio en momentos de debilidad de los índices estadounidenses podría complicar una recuperación rápida del mercado de criptomonedas.
Percepciones de riesgo en bitcoin
El economista Aarón Olmos señala que la presión bajista sobre bitcoin responde más a percepciones de riesgo que a cuestiones técnicas del protocolo. En entornos de incertidumbre, los inversores pueden preferir colocar su dinero en oro, un activo refugio históricamente estable.
A pesar del retroceso, los fundamentos de bitcoin permanecen intactos, según Olmos. La red sigue funcionando correctamente, los bloques se validan en tiempo y forma, y los grandes tenedores institucionales continúan acumulando a largo plazo, confiando en una mejora futura del precio.
En resumen, el precio del oro se encamina hacia un nuevo récord mientras bitcoin enfrenta presión bajista y niveles críticos por delante. La percepción de riesgo en bitcoin y la dependencia de la liquidez global son factores clave a tener en cuenta en el mercado actual.
Dos tendencias divergentes, un mismo trasfondo macroeconómico
La divergencia actual entre el comportamiento del oro y el de bitcoin se explica por las condiciones globales de riesgo, liquidez y expectativas de política monetaria. Mientras el oro avanza apoyado en flujos defensivos y demanda institucional creciente, BTC enfrenta un entorno restrictivo donde la liquidez se retrae y la prioridad de los inversionistas es la preservación de valor a corto plazo.
Factores que influyen en la divergencia
Para Juárez, esta brecha es temporal. Si se recortan las tasas de interés el próximo 10 de diciembre y continúa la inversión institucional en el sector tecnológico, podríamos ver un repunte en los índices bursátiles estadounidenses y, en consecuencia, una recuperación gradual del mercado de criptomonedas. Olmos concuerda en que la actual corrección no altera la visión de largo plazo, ya que es parte del comportamiento histórico que ha mostrado bitcoin.
El mercado atraviesa un momento de distorsión influido por factores geopolíticos y por comportamientos típicos de las finanzas. Todo indica que la brecha entre oro y bitcoin puede persistir mientras se mantengan las dudas sobre la economía estadounidense y los recortes de tasas no se materialicen.
Respuesta al mismo ciclo macroeconómico
El oro avanza mientras Bitcoin corrige. Ambos siguen respondiendo al mismo ciclo macroeconómico, solo que en tiempos diferentes. Es importante tener en cuenta que estas tendencias divergentes pueden cambiar en el futuro a medida que se den ciertos eventos económicos y financieros.
En resumen, la divergencia entre el oro y bitcoin se debe a las condiciones globales de riesgo, liquidez y expectativas de política monetaria. A pesar de las diferencias actuales, ambos activos siguen influenciados por el mismo ciclo macroeconómico, lo que sugiere que sus comportamientos podrían converger en el futuro.
