Bitcoin y la computación cuántica: una oportunidad de crecimiento
Bitcoin podría tener un horizonte de oportunidad de crecimiento con la llegada de la computación cuántica. Según la firma de inversión Franklin Templeton, la computación cuántica, lejos de representar una amenaza existencial, podría ser una oportunidad de mejora para la industria de los activos digitales.
Impacto de la computación cuántica en Bitcoin
En un informe titulado “Digital Asset Security in the Quantum Era” (Seguridad de los activos digitales en la era cuántica), la firma analiza el impacto de la computación cuántica en las redes de criptomonedas. Se identifica que la vulnerabilidad no reside en la estructura de la cadena de bloques en sí misma, sino en los algoritmos de firma digital utilizados. Actualmente, Bitcoin utiliza el Algoritmo de Firma Digital de Curva Elíptica (ECDSA).
Una computadora cuántica con suficiente potencia, ejecutando el Algoritmo de Shor, podría realizar el cálculo inverso para derivar una clave privada a partir de una clave pública visible. Esto pone en riesgo a las direcciones que ya han revelado su clave pública en la red, como aquellas que han sido reutilizadas o las transacciones que permanecen en la mempool.
Según informes, aproximadamente un tercio de todos los BTC en circulación podrían estar en riesgo cuántico, lo que equivale a casi 6,8 millones de bitcoins alojados en formatos de dirección antiguos o expuestos.
Lecciones de la historia: SegWit y Taproot
El informe destaca la importancia de actualizar los protocolos para lograr la protección post-cuántica (PQC). Mejoras anteriores en Bitcoin, como SegWit (2017) y Taproot (2021), requirieron un periodo de entre tres y cuatro años desde su propuesta inicial hasta su activación definitiva. La transición cuántica obligará a la red a ejecutar un proceso similar que incluye actualizaciones de software, rotación de claves y gobernanza de consenso.
La «Cripto-Agilidad» como estándar institucional
Para Franklin Templeton, la amenaza cuántica funcionará como un filtro de calidad. Aquellas infraestructuras que demuestren ser capaces de rotar certificados y claves sin interrupciones, la denominada cripto-agilidad, serán las que capturen el capital institucional en el futuro. Se sugiere que los reguladores y organismos de estandarización comenzarán a exigir la preparación cuántica como un criterio de debida diligencia.
En conclusión, según el informe, la era cuántica no borrará a Bitcoin del mapa. Las redes que lideren esta transición técnica convertirán una vulnerabilidad sistémica en una ventaja competitiva, consolidándose como pilares de un sistema financiero moderno y verdaderamente resiliente.
