Mientras la Justicia continúa avanzando con distintas medidas para esclarecer el asesinato de Agostina Vega, en las últimas horas surgió una declaración que volvió a poner el foco sobre el bar “Wachitas”, un establecimiento que ya había sido mencionado en la causa.
Carla —nombre ficticio utilizado para preservar su identidad— se presentó ante el fiscal Raúl Garzón y afirmó que una imagen en la que aparecen Agostina y su madre fue tomada dentro de ese local.
Aunque aclaró que no puede confirmar haber visto personalmente a la adolescente, a Melisa Heredia o a Claudio Barrelier en el lugar, sostuvo que reconoció con claridad el ambiente que aparece en la fotografía.
Su declaración se suma a una serie de testimonios que buscan reconstruir los últimos movimientos y las relaciones entre las personas que forman parte del expediente.

La declaración de una exempleada del bar
En diálogo con TN, la mujer explicó que trabajó en el bar “Wachitas” entre 2020 y 2023 y aseguró conocer en profundidad el funcionamiento interno del establecimiento.
Además de identificar el lugar donde habría sido tomada la fotografía, apuntó contra, imputada en la causa por encubrimiento y expareja de Claudio Barrelier.
“Está mintiendo, porque ella decía que no sabía con quién se había metido”, afirmó al referirse a declaraciones públicas realizadas por Andreani en los últimos días.

Según relató, la mujer tenía una participación activa dentro del local y desempeñaba distintas tareas vinculadas a la administración del negocio.
Las acusaciones contra Soledad Andreani
La testigo aseguró que Andreani se encargaba del cobro de bebidas, del contacto con clientes y de la organización de diversas actividades dentro del establecimiento.
También realizó graves acusaciones al sostener que en el lugar se comercializaban estupefacientes y medicamentos de venta bajo receta.
“Sí sabés dónde te metiste porque vos venís de ese ambiente”, afirmó al cuestionar la versión de que Andreani desconocía las actividades de Claudio Barrelier.
Según su relato, la imputada habría mantenido una presencia constante en el bar hasta su clausura y, en muchas ocasiones, actuaba como si fuera la responsable del lugar.
“Pagaba proveedores, contrataba grupos musicales y manejaba muchas cuestiones del negocio”, aseguró.
