China y Japón se enfrentaron en el Indo-Pacífico por una histórica disputa territorial

tupacbruch
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China y Japón se enfrentaron en el Indo-Pacífico por una histórica disputa territorial

Un nuevo enfrentamiento entre embarcaciones guardacostas de China y Japón en las aguas que rodean las disputadas islas Senkaku, conocidas por Pekín como Diaoyu, volvió a elevar la tensión en el mar de China Oriental y puso de manifiesto la creciente rivalidad estratégica en el Indo-Pacífico.

Aunque analistas consideran que el incidente difícilmente derivará en un conflicto armado inmediato, advierten que las continuas acciones de China están alimentando un clima de desconfianza que podría incrementar el riesgo de futuras crisis.

El incidente ocurrió el 7 de julio, cuando tanto Tokio como Pekín acusaron al otro de violar sus aguas territoriales. La Guardia Costera de Japón informó que dos embarcaciones chinas se aproximaron a un barco pesquero japonés que navegaba en la zona, por lo que sus unidades intervinieron para proteger a la embarcación y expulsar a los buques chinos del área.

Por su parte, la Guardia Costera de China aseguró que el pesquero japonés ingresó en aguas que considera parte de las islas Diaoyu y afirmó que sus patrulleras actuaron para advertir y expulsar al barco. Como ocurre habitualmente en este tipo de incidentes, ambos gobiernos sostuvieron haber actuado dentro de su jurisdicción y defendieron sus respectivas reclamaciones territoriales.

Dos buques guardacostas de China incursionaron en aguas de las Islas Senkaku, jurisdicción japonesa, y mantuvieron un enfrentamiento con una embarcación nipona
Dos buques guardacostas de China incursionaron en aguas de las Islas Senkaku, jurisdicción japonesa, y mantuvieron un enfrentamiento con una embarcación nipona

Las islas, deshabitadas pero estratégicamente ubicadas en el mar de China Oriental, son administradas por Japón bajo el nombre de Senkaku, aunque también son reclamadas por la República Popular China y por Taiwán. La disputa se mantiene desde hace décadas y continúa siendo uno de los principales focos de fricción entre Tokio y Pekín.

Históricamente, China sostiene que las islas formaban parte de su territorio antes de 1895, cuando fueron incorporadas por Japón tras la guerra sino-japonesa y la firma del Tratado de Shimonoseki. Después de la Segunda Guerra Mundial, la soberanía sobre las islas no quedó claramente definida en los tratados posteriores, lo que permitió que el conflicto territorial permaneciera abierto.

En 1971, Estados Unidos devolvió la administración de Okinawa y de las islas Senkaku a Japón mediante el Acuerdo de Reversión de Okinawa, decisión rechazada tanto por la República Popular China como por Taiwán, que mantienen sus respectivas reclamaciones sobre el archipiélago.

Las Islas Senkaku se encuentran deshabitadas y fueron otorgadas por Estados Unidos para la administración de Japón junto con Okinawa
Las Islas Senkaku se encuentran deshabitadas y fueron otorgadas por Estados Unidos para la administración de Japón junto con Okinawa

Expertos en seguridad regional consideran que, más allá de las diferencias históricas, el comportamiento del régimen chino responde a una estrategia sostenida para reforzar sus reclamaciones mediante una presencia constante de guardacostas y embarcaciones oficiales en zonas disputadas. Según muchos analistas, estas operaciones buscan consolidar de facto las pretensiones territoriales de Pekín sin recurrir a un enfrentamiento militar abierto.

El incidente ocurrió apenas un día después de que China realizara el lanzamiento de un misil de largo alcance con capacidad para transportar una carga nuclear hacia el océano Pacífico. La prueba generó preocupación entre varios gobiernos del Indo-Pacífico, incluidos Japón, Taiwán y Filipinas, que interpretaron el ensayo como una nueva demostración del fortalecimiento militar impulsado por el régimen chino.

La combinación de ejercicios militares, pruebas de misiles y operaciones marítimas cerca de territorios en disputa ha reforzado la percepción de que Pekín busca ampliar progresivamente su influencia en la región. Como respuesta, varios países han intensificado su cooperación en materia de defensa junto con Estados Unidos.

La Primera Cadena de Islas constituye una de las mayores apuestas de Estados Unidos para contener la influencia china en la región
La Primera Cadena de Islas constituye una de las mayores apuestas de Estados Unidos para contener la influencia china en la región

La denominada primera cadena de islas, integrada por Japón, Taiwán y Filipinas, constituye uno de los principales ejes estratégicos de Washington para contener la expansión marítima china. En ese contexto, Japón ha fortalecido notablemente su política de seguridad desde la llegada al poder de la primer ministro Sanae Takaichi.

El gobierno japonés impulsa un aumento del gasto militar, promueve una revisión de su política de defensa y estudia reformas que permitan ampliar las capacidades de sus Fuerzas de Autodefensa. Takaichi ha señalado que cualquier crisis grave relacionada con Taiwán obligaría a Japón a proteger tanto a sus ciudadanos como a los estadounidenses presentes en la isla, y advirtió que una falta de apoyo a Washington pondría en peligro la alianza bilateral.

Especialistas sostienen que estas medidas reflejan la creciente preocupación por la expansión militar china y por las reiteradas disputas territoriales que Pekín mantiene con varios de sus vecinos, entre ellos Japón, Filipinas y otros países del mar de China Meridional. A ello se suma la presión constante sobre Taiwán, considerada por el gobierno chino como parte de su territorio.

Pese al aumento de las tensiones, los analistas consideran que una guerra sigue siendo poco probable debido al efecto disuasorio de las alianzas militares de Estados Unidos con Japón, Corea del Sur y Filipinas. Sin embargo, advierten que la acumulación de incidentes, el fortalecimiento militar chino y la creciente competencia estratégica continúan deteriorando la confianza entre las partes y elevan el riesgo de errores de cálculo que podrían desencadenar una crisis de mayor magnitud en el futuro.

Sanae Takaichi, la flamante primer ministro de Japón, ha anunciado importantes aumentos en el presupuesto de defensa para hacer frente a la amenaza china
Sanae Takaichi, la flamante primer ministro de Japón, ha anunciado importantes aumentos en el presupuesto de defensa para hacer frente a la amenaza china
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