Choferes de larga distancia: cuánto cobran y qué está pasando con las empresas

tupacbruch
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Choferes de larga distancia: cuánto cobran y qué está pasando con las empresas

La escala salarial fijó básicos de hasta $1,69 millones, pero hay empresas con reclamos por pagos inferiores, salarios atrasados y reducción de personal

Varios micros uno al lado del otro de varios colores

El transporte de pasajeros de larga distancia llegó a septiembre con conflictos salariales, reducción de puestos y empresas que modificaron o suspendieron servicios en distintas provincias. La situación puso nuevamente el foco sobre cuánto cobran los choferes y sobre la capacidad de las compañías para sostener sus operaciones.

La escala salarial acordada para el sector llevó el básico conformado de los trabajadores de larga distancia a $1.445.658,25 en abril, $1.471.610,50 en mayo, $1.498.416,25 en junio, $1.598.099,50 en julio y $1.685.958 en agosto. A esos valores se sumaron sumas no remunerativas y viáticos según el período.

Cuánto cobra un chofer de larga distancia

Para agosto, el básico conformado quedó establecido en $1.685.958. En los meses anteriores, la actualización fue escalonada: $1.445.658,25 en abril, $1.471.610,50 en mayo, $1.498.416,25 en junio y $1.598.099,50 en julio.

El esquema también contempló $100.000 no remunerativos para abril, mayo y junio, con pagos previstos al mes siguiente. La remuneración final de cada trabajador puede incorporar otros conceptos establecidos por el convenio y la actividad, por lo que el básico conformado no equivale necesariamente al monto que llega al bolsillo en cada liquidación.

Los viáticos también forman una parte importante de la estructura salarial del trabajador que realiza viajes. Para mayo se establecieron $8.000 para desayuno o merienda, $17.500 para almuerzo o cena y $28.000 por cama, con un total de $79.000. En junio, el total llegó a $83.000 y en julio a $86.000.

El convenio que encuadra a los trabajadores es el CCT 460/73, correspondiente al transporte automotor de pasajeros. La UTA incluye dentro de su ámbito de representación a los trabajadores de ómnibus de larga distancia.

Empresas con menos trabajadores y servicios en tensión

Los valores de la escala conviven con reclamos concretos en distintas empresas. En las últimas semanas, trabajadores de varias provincias denunciaron diferencias entre los montos establecidos y los efectivamente cobrados, atrasos salariales y reducción de dotaciones.

Uno de los casos que mayor repercusión tuvo en septiembre fue Crucero del Norte. La empresa suspendió sus servicios nacionales con salida desde Buenos Aires y dejó de comercializar pasajes. La decisión llegó después de un conflicto laboral registrado en agosto, cuando trabajadores realizaron una retención de tareas por atrasos en el pago de salarios.

Según una denuncia de los trabajadores, la dotación del grupo pasó de alrededor de 1.200 empleados a unos 390.

La conducción de Crucero del Norte dio otra explicación sobre la suspensión de los servicios. Julio Koropeski atribuyó la interrupción a diferencias dentro de la familia propietaria y negó que la empresa atravesara una crisis económica.

Días después, la empresa comenzó a regularizar parte de los haberes pendientes y anunció una recuperación gradual de los servicios, primero con recorridos provinciales y luego con la reactivación de los destinos nacionales.

La situación salarial se da, además, en un mercado que funciona con nuevas reglas desde fines de 2024. El Decreto 883/2024 permitió a las empresas de transporte interjurisdiccional definir libremente recorridos, horarios, precios, modalidades y duración de los servicios, dentro de las condiciones de seguridad establecidas por la autoridad.

Por último, en mayo de 2026, hubo un cambio específico en el régimen de compensaciones. El Gobierno eliminó el pago que recibían las empresas por los pasajes gratuitos otorgados a personas con discapacidad, trasplantadas, en lista de espera para trasplantes y niños y adolescentes con cáncer.

La medida no eliminó la gratuidad, sino que las empresas mantienen la obligación de entregar esos pasajes, pero sin recibir el dinero del estado. Este hecho, según las empresas, incrementó el costo de su operatividad.

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