En su lugar, analizaron las características de las vasijas encontradas, un procedimiento conocido como datación tipológica de cerámica.
Los recipientes presentan dos asas, una nervadura central y una base plana. Según los especialistas, estas características coinciden con piezas descubiertas en Egipto y Oriente Medio que pertenecen a un período de entre 4400 y 4700 años atrás.

Por ese motivo, los investigadores ubican el naufragio en la Edad del Bronce Temprana, aproximadamente en la época en que se construyeron las grandes pirámides de Egipto.
El equipo cree que la embarcación partió desde algún punto del Mediterráneo oriental y que podría haberse dirigido hacia Troya, en la actual Turquía, o hacia Creta, donde se desarrolló la civilización minoica. Sin embargo, su destino exacto todavía es una hipótesis.
Hasta este descubrimiento, uno de los naufragios más antiguos conocidos era el de Dokos, en Grecia, datado en aproximadamente 4200 años. En cambio, el barco antiguo más completo del que se conserva la estructura de madera fue encontrado en el mar Negro, frente a Bulgaria, y tiene unos 2400 años.

Los objetos recuperados en Kekova pertenecen al Ministerio de Cultura de Turquía y está previsto que se exhiban en el nuevo Museo de Arqueología Subacuática del Mediterráneo, en Antalya.
