La ciberseguridad en 2026 estará marcada por la inteligencia artificial (IA) tanto en el ámbito ofensivo como defensivo, la industrialización del cibercrimen y una lucha constante por la protección de la identidad y los datos en entornos altamente conectados. En este escenario, la resiliencia y la soberanía de la información se vuelven fundamentales, obligando a repensar desde la infraestructura física hasta los marcos regulatorios y los modelos de gestión del riesgo.
### Pronósticos de seguridad digital para 2026
En un informe de iProfesional, diversas organizaciones proveedoras de herramientas de ciberseguridad como Kaspersky, Eset, Fortinet, Jumio, CASEL, Tenable, Veeam, BioCatch, F5, Akamai, WatchGuard y Axis compartieron sus pronósticos sobre el panorama de la seguridad digital en 2026.
### El punto de quiebre en 2026
Kaspersky anticipa que la IA dejará de ser simplemente una herramienta de productividad para convertirse en un elemento crítico para la resiliencia operativa, la reputación corporativa y la continuidad del negocio en 2026. La adopción masiva de modelos de lenguaje, sistemas generativos y agentes autónomos marcará un cambio significativo en las capacidades defensivas y en la sofisticación de los ataques.
Derek Manky, de Fortinet, describe este cambio como la transición de la “innovación” a la “eficiencia”, donde el éxito tanto en la ofensiva como en la defensiva dependerá de la rapidez con la que se pueda convertir la inteligencia en acción, reduciendo el tiempo entre la intrusión y el impacto de días a minutos.
### “Deepfakes” e identidad digital
Kaspersky advierte que los “deepfakes” pasarán de ser una amenaza emergente a un riesgo estructural para las empresas latinoamericanas en 2026. El desconocimiento sobre este tipo de amenazas, especialmente en países como Argentina, México y Chile, se convierte en una vulnerabilidad crítica para sectores como finanzas, compras y alta dirección.
Por otro lado, Jumio destaca que la “identidad reutilizable” será una de las innovaciones más disruptivas en 2026, permitiendo verificar la identidad una sola vez y utilizarla en múltiples servicios. Esto se apoyará en un grafo global de transacciones legítimas y fraudulentas para garantizar la autenticidad de las identidades digitales.
### Inteligencia artificial ofensiva
Eset identifica una fase en 2026 donde la IA y la automatización ofensiva se convertirán en el motor central del ecosistema delictivo. Agentes ofensivos serán capaces de ejecutar ciclos completos de ataque, desde el reconocimiento hasta la explotación, evasión dinámica de detección y generación de “phishing” altamente personalizado en cuestión de segundos.
Tenable agrega que las organizaciones desarrollarán sus propios agentes autónomos para la toma de decisiones, procesamiento de datos sensibles y ejecución de tareas con mínima supervisión humana. Esto ampliará la superficie de ataque si no se gestiona la exposición de manera integral.
En resumen, el panorama de la ciberseguridad en 2026 estará marcado por la evolución de la inteligencia artificial, la lucha contra amenazas emergentes como los “deepfakes” y la necesidad de proteger la identidad digital de manera más efectiva. Las organizaciones deberán adaptarse a estos cambios para garantizar la seguridad de sus datos y operaciones en un entorno cada vez más digitalizado y complejo.
La evolución de las amenazas cibernéticas para 2026
En el mundo de la ciberseguridad, se vislumbran importantes cambios y desafíos para el año 2026. Expertos de diferentes empresas y organizaciones han compartido sus predicciones sobre cómo evolucionarán las amenazas cibernéticas y qué medidas de seguridad serán necesarias para hacerles frente.
Plataformas de seguridad unificadas y defensa automatizada
Marc Laliberte, director de operaciones de seguridad, y Corey Nachreiner, director de seguridad de la información de Tenable, advierten que la nueva generación de ataques cibernéticos requerirá que las organizaciones adopten plataformas de seguridad unificadas. Estas plataformas deben contar con defensa automatizada, Zero Trust y capacidades avanzadas de gestión de exposición.
Lorie Mac Vittie, ingeniera de F5, destaca que el centro de gravedad tecnológico se desplazará hacia la inferencia, que implica el uso permanente de modelos para la toma de decisiones en tiempo real. Se espera que la mayoría de las organizaciones dependa de servicios de inferencia en 2026, desarrollando arquitecturas híbridas y de borde para reducir latencias y garantizar una estricta gobernanza.
Ransomware 2.0 y economía clandestina
Desde Eset se observa que los grupos de ransomware como servicio mantienen una actividad sostenida en América Latina, integrando la inteligencia artificial en múltiples fases del ataque. Se anticipa que para 2026, los ataques de ransomware incluirán más etapas de extorsión, filtraciones progresivas y chantajes a clientes.
Fortinet describe una “economía clandestina estructurada” en la que servicios como botnets y alquiler de credenciales se sofisticarán y personalizarán por sector y geografía. Se prevé que la inteligencia artificial acelerará la monetización de datos robados, convirtiendo los datos en una moneda de cambio más rápida que nunca.
Por su parte, WatchGuard anticipa que el “crypto-ransomware” perderá rentabilidad a medida que mejoren los mecanismos de copia de respaldo y recuperación. El enfoque se desplazará hacia la extorsión basada en robo de información y amenazas de exposición pública o regulatoria, consolidando un ransomware 2.0 centrado en la reputación y la protección de datos sensibles.
Convergencia de seguridad física y digital
La Cámara Argentina de Seguridad Electrónica (CASEL) señala que la seguridad dejará de ser un conjunto de dispositivos aislados para convertirse en un ecosistema vivo y conectado. Se espera que para 2026, este ecosistema integre biometría avanzada, inteligencia artificial, IoT, análisis predictivo y protección de infraestructuras críticas bajo una misma lógica operativa.
CASEL prevé que la biometría avanzada se consolide como estándar de autenticación, especialmente en edificios inteligentes y organismos públicos. La analítica de video con IA pasará de monitorear a predecir comportamientos inusuales, mientras que el IoT conectará sensores con plataformas en la nube para fusionar seguridad física y ciberseguridad.
Alejandro Aguirre, gerente de ventas de Axis Communications, destaca que las arquitecturas híbridas serán dominantes para la seguridad en 2026, combinando computación en el borde, nube y sistemas locales. Las cámaras con analítica local reducirán la carga de servidores, permitiendo respuestas más rápidas y generación de metadatos inteligentes.
Resiliencia, soberanía de datos y visibilidad
Veeam revela que casi el 60% de los líderes de TI ha perdido visibilidad sobre la ubicación de sus datos debido al crecimiento de entornos multinube y SaaS. La ciberseguridad y la IA se perfilan como los mayores factores de disrupción para 2026, priorizando la resiliencia y el cumplimiento de datos en un escenario de ataques generados por IA.
La soberanía de datos se consolida como un tema central, con un enfoque regulatorio y geopolítico. Un 72% de líderes apoya la prohibición de pagos por ransomware, buscando cortar el incentivo económico del crimen. Tenable propone que la visibilidad continua y la gestión de exposición basada en riesgos sean fundamentales en la estrategia de seguridad moderna.
En resumen, las amenazas cibernéticas evolucionarán hacia un escenario más sofisticado y automatizado para 2026. Las organizaciones deberán adoptar medidas proactivas y tecnologías avanzadas para proteger sus activos y datos sensibles en un entorno cada vez más complejo y desafiante.En el año 2026, se espera que las organizaciones latinoamericanas se enfrenten a exigencias crecientes en controles de integridad, auditorías de proveedores y la presencia del factor humano en sistemas críticos. La inteligencia artificial (IA) será evaluada por su impacto en derechos, seguridad y gobernanza, lo que acelerará la implementación de marcos de trazabilidad y restricciones a usos de alto riesgo como la biometría y la manipulación emocional.
### Regulación y defensa a velocidad de máquina
Eset prevé que en 2026 se consolidará una etapa en la que la IA será evaluada por su impacto en la sociedad, lo que acelerará la implementación de marcos de trazabilidad y restricciones a usos de alto riesgo. Por otro lado, el Cyber Resilience Act de la Unión Europea obligará a los fabricantes a reportar vulnerabilidades explotadas en menos de 24 horas a partir de septiembre de 2026, lo que impulsará prácticas de seguridad por diseño.
En Brasil y Colombia, los debates legislativos sobre IA y ciberseguridad reforzarán la necesidad de marcos coherentes en la región, aunque también aumentarán la complejidad de cumplimiento para organizaciones globales. Por su parte, Fortinet anticipa una defensa “a velocidad de máquina” basada en procesos continuos de inteligencia, validación y contención para reducir los tiempos de detección y respuesta a minutos.
### Recomendaciones prácticas para 2026
Para prepararse de cara al año 2026, las organizaciones deben desplegar controles web para limitar el acceso a sitios maliciosos, aplicar control de aplicaciones y gestión de dispositivos móviles, y ofrecer capacitación continua en seguridad digital. Además, es recomendable complementar estas medidas con biometría conductual, programas de educación financiera y participación en plataformas colaborativas de inteligencia de fraude.
En cuanto a la expansión del Agentic AI y la superficie de ataque, es fundamental construir visibilidad y controles integrados en entornos híbridos y multinube, fortalecer el gobierno de identidades humanas y no humanas, y migrar hacia modelos de remediación autónoma. La respuesta debe apoyarse en plataformas unificadas que permitan defensa a velocidad de máquina, Zero Trust, gestión de exposición continua y automatización de la detección y contención.
En el ámbito de infraestructura y arquitectura, se aconseja actuar sobre la infraestructura de ejecución, identificar procesos dependientes de IA y migrar hacia inferencia como servicio cuando sea pertinente. También se recomienda invertir en agentes de IA para automatizar tareas como atención al cliente o gestión de stock, implementar trazabilidad y gobernanza desde el principio y priorizar la seguridad al elegir proveedores de servicios de IA.
### Conclusion
En resumen, para afrontar los desafíos que traerá el año 2026 en términos de ciberseguridad, las organizaciones deben estar preparadas para adaptarse a las exigencias regulatorias, fortalecer sus sistemas de defensa y adoptar medidas proactivas para garantizar la seguridad de sus operaciones. La resiliencia y la capacidad de adaptación serán clave para mantener la operatividad en un entorno cada vez más complejo y cambiante.
