El panorama de las monedas en 2026
El año 2025 dejó varios escenarios abiertos en el mundo de las monedas, donde la suerte del dólar y el yen japonés parecen estar entrelazadas. Los inversores y analistas están considerando los números fiscales al momento de apostar por el “carry trade”.
El Gobierno pagó deuda por u$s4.300 millones, gracias a depósitos, Repo y venta de represas
Reservas, carry trade y el regreso de un viejo experimento

El dólar fue la moneda del G10 con peor rendimiento en 2025, pero estuvo cerca mientras que el yen japonés evitó el último puesto por un margen muy estrecho. Tanto el yen como el dólar son considerados tradicionalmente como refugios seguros, y la caída del valor del dólar en el primer semestre del año pasado se atribuye a un ajuste de posiciones más que a una reevaluación de su condición de refugio seguro. En el caso del yen, las pérdidas se debieron al “carry trade”.
La postura restrictiva del Banco de Japón mantuvo a raya a muchos inversores pesimistas del yen durante gran parte del año, pero la divisa nipona se desplomó tras la elección de Sanae Takaichi como líder del PDL a principios de octubre. Esta decisión generó preocupaciones sobre el gasto presupuestario de Takaichi.
De refugio seguro a activo bajo escrutinio
Tanto Estados Unidos como Japón tienen enormes niveles de deuda pendiente, y los mercados están cautelosos ante la actitud de las administraciones de Trump y Takaichi con respecto a la prudencia presupuestaria. En una era de envejecimiento de la población y aumento del gasto en defensa, las preocupaciones fiscales son una prioridad para los inversores.
Las monedas del G10 con mejor rendimiento en 2025, la corona sueca y el franco suizo, están asociadas a países con sólidas posiciones fiscales. Las monedas con una sólida posición fiscal podrían tener un buen rendimiento en 2026, según los expertos.
En el mercado asiático, el cruce dólar-yen operó a la baja debido al resultado positivo en la subasta de bonos del gobierno japonés a 10 años, lo que calmó las preocupaciones sobre la demanda de deuda pública japonesa.
El gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, ha expresado su intención de seguir subiendo las tasas en línea con la mejora de la economía y la inflación
