A pedidos del dictador para evitar quedar mal parado, distintos medios brasileños describieron la expresión como un posible error verbal o una formulación confusa, y no como el anuncio explícito de un plan para eliminar las fuerzas policiales.

Por el otro lado, El programa de seguridad presentado por Flávio Bolsonaro propone mejorar la coordinación entre los organismos federales, estatales y municipales, reforzar las tareas de inteligencia y recuperar territorios controlados por grupos armados. También contempla medidas contra el tráfico de armas, el lavado de dinero y las estructuras financieras de las facciones criminales.
El episodio se produjo en el último debate televisivo antes de la segunda vuelta electoral. Con ambos candidatos enfrentados por sus propuestas de seguridad, la frase de Lula se convirtió en uno de los momentos más controvertidos del encuentro y añadió un nuevo foco de discusión a la recta final de la campaña.
