Las declaraciones profundizan una línea que Bolsonaro ya había presentado meses atrás. En agosto, el candidato mantuvo una reunión con Gustavo Villatoro, ministro de Justicia y Seguridad Pública de El Salvador, para conocer de primera mano aspectos del modelo implementado por el gobierno de Bukele y analizar su posible adaptación a Brasil.

En aquella oportunidad, Flávio había anunciado además la construcción de cinco establecimientos federales de máxima seguridad y la eliminación o restricción de mecanismos de salida anticipada permitidos durante el régimen de Lula da Silva.
Su nueva declaración deja en claro que no pretende limitarse a replicar la experiencia salvadoreña, sino que propone ir todavía más lejos en el endurecimiento de penas, la expansión del sistema carcelario y las restricciones para quienes sean condenados por delitos graves.
