Los bancos lideran la baja del S&P Merval
La presión vendedora se concentra principalmente en Servicios Financieros, que pierde 2,8% ponderado. Dentro del sector, BBVA retrocede 3,5%, Galicia 3,2%, Supervielle 3,1% y Banco Macro 2,8%, mientras BYMA logra desacoplarse y avanza 1%.
Al mismo tiempo, el resto de los sectores también opera mayormente en rojo. En ese marco, Energía cae 2%, con TGS bajando 3,7% e YPF 1,8%, mientras que Servicios Públicos retrocede 1,9% y Materiales cede otro 1,9%. Dentro de este último segmento, además, Loma Negra encabeza las pérdidas del panel con una baja de 4,1%.
En sentido contrario, apenas cuatro acciones logran mantenerse en terreno positivo. Así, Transener avanza 2,3%, BYMA gana 1%, Transportadora de Gas del Norte sube 0,5% y Sociedad Comercial del Plata mejora 0,3%.
De esta manera, la rueda muestra una toma de ganancias importante después del mejor tono de las jornadas anteriores. Sin embargo, el hecho de que BYMA avance mientras el resto de los bancos cae sugiere que la presión está más vinculada al posicionamiento en los papeles de mayor liquidez y beta que a un cambio generalizado en la lectura del sector financiero.
Los bonos resisten y la deuda en pesos vuelve a mostrar firmeza
A diferencia de las acciones, la renta fija opera con movimientos positivos en todos sus principales segmentos. En ese marco, los Globales avanzan apenas 0,03% en promedio, mientras los Bopreales suben 0,02% y los instrumentos capitalizables en pesos mejoran 0,12%.
Dentro de la deuda soberana en dólares, el mejor desempeño aparece en el GD29, que avanza 0,6%, seguido por el GD30 (+0,3%) y el GD46 (+0,3%). En cambio, entre los títulos bajo ley local predominan movimientos más mixtos, con bajas de hasta 0,3%.
Sin embargo, la señal más firme vuelve a aparecer en los instrumentos indexados. Así, los bonos CER avanzan 0,21% en promedio, con PAP0 ganando 1,7% y TZXD8 subiendo 0,8%, mientras TX28 cae 0,8%. A su vez, los Boncap también operan en verde, liderados por T30J7 (+0,2%).
Por lo tanto, la rueda deja una divergencia clara entre segmentos. Mientras las acciones corrigen con fuerza, los bonos mantienen estabilidad y la deuda en pesos vuelve a beneficiarse de un escenario de mayor liquidez y tasas más bajas, sin que la caída de la renta variable se transforme en un episodio de estrés soberano.
La macro mejora por inflación y dólar, pero la actividad vuelve a encender alertas
En paralelo con la rueda financiera, el frente macroeconómico combina señales favorables en inflación y estabilidad cambiaria con nuevas alertas sobre la actividad. Por un lado, el IPC de agosto avanzó 1,7% mensual, por debajo del 2,1% de julio y en su menor registro del año, mientras que la inflación acumula 21,3% en los primeros ocho meses y desacelera a 33,5% interanual.
Sin embargo, la mejora del índice general responde en buena medida al comportamiento de los precios estacionales, que caen 0,9% mensual después del salto de julio. Aun así, el dato confirma la continuidad del proceso de desinflación, en un contexto en el que las tasas en pesos vienen comprimiendo y el tipo de cambio se mantiene sin tensiones significativas, una combinación que contribuye a sostener un escenario de mayor estabilidad nominal.
Al mismo tiempo, el frente cambiario muestra una señal menos favorable en materia de acumulación de reservas. Si bien el BCRA suma compras por más de u$s14.000 millones en lo que va de 2026, el ritmo de adquisiciones se desacelera con fuerza durante septiembre. Así, el promedio diario baja a u$s14,8 millones, frente a u$s39 millones en agosto y u$s103 millones en julio.
En este sentido, la moderación coincide con una menor oferta estacional de divisas y una demanda que comienza a recuperarse, por lo que el mercado sigue de cerca si la desaceleración de las compras responde únicamente a factores propios de esta etapa del año o si empieza a anticipar una dinámica más persistente.
Por otra parte, la señal más débil aparece en la actividad económica. El IPI manufacturero cae 5% mensual desestacionalizado y 4,9% interanual, mientras que la construcción retrocede 4,6% mensual y 4,5% frente al mismo período de 2025. De esta manera, ambos indicadores devuelven en un solo mes buena parte de la recuperación del trimestre previo y se ubican en sus niveles más bajos desde comienzos de 2025.
Además, el deterioro resulta extendido, ya que ocho de las nueve categorías industriales registran caídas, mientras los insumos vinculados a la construcción también muestran debilidad. Así, aunque la desinflación y la estabilidad cambiaria continúan aportando previsibilidad, la falta de una recuperación más firme de la industria y la construcción sigue siendo uno de los principales puntos débiles del escenario macroeconómico, especialmente por su peso sobre el empleo formal.
Wall Street avanza mientras el petróleo corrige
En el exterior, Wall Street opera con subas generalizadas, mientras los inversores siguen de cerca la evolución de la política monetaria en Estados Unidos. En ese contexto, el S&P 500 avanza 0,96%, el Nasdaq sube 1,10% y el Dow Jones gana 1,01%, mientras que el Russell 2000 mejora 0,53%.
Al mismo tiempo, el petróleo cae cerca de 2%, aunque se mantiene por encima de los u$s100 por barril. De esta manera, el crudo corrige parte de las fuertes subas recientes, aunque todavía conserva niveles elevados tras la escalada geopolítica de las últimas ruedas.
Así, el frente externo muestra una combinación más favorable para los activos de riesgo por la recuperación de las acciones estadounidenses. Sin embargo, el elevado precio del petróleo y la incertidumbre sobre la trayectoria de las tasas de la Fed continúan funcionando como factores de presión para los mercados emergentes.
