El S&P Merval sumó tres semanas de fuertes caídas y el riesgo país trepó a 650 puntos, máximo de casi un año

tupacbruch
8 Min Read
El S&P Merval sumó tres semanas de fuertes caídas y el riesgo país trepó a 650 puntos, máximo de casi un año

En ese sentido, Federico Vaccarezza, especialista en economía internacional, sostuvo que “lo que decidan en Brasilia y Sao Paulo, tiene implicancias directas para Buenos Aires.” y asegura que “el programa económico del gobierno entró en zona de turbulencias, los capitales empezaron a salir de la Argentina y las carteras comenzaron a dolarizarse rápidamente”.

La elección brasileña agrega un nuevo foco de incertidumbre para los mercados argentinos y la relación bilateral.

La elección brasileña agrega un nuevo foco de incertidumbre para los mercados argentinos y la relación bilateral.

Justiça Eleitoral

Cae la confianza y crecen las dudas sobre la economía hacia 2027

La mayor cautela que empezó a reflejar el mercado también encuentra señales en la economía local. En septiembre, el Índice de Confianza en el Gobierno cayó 5,9% mensual, hasta niveles similares a los de julio, cuando había marcado el mínimo desde el inicio de la gestión de Javier Milei, según Aldazabal & Cía.

Al mismo tiempo, el Tesoro logró renovar el 100% de sus vencimientos en la última licitación, aunque con tasas de corte ligeramente superiores al mercado secundario y una demanda concentrada en instrumentos de menor plazo.

Del lado externo, la generación de divisas todavía se mantiene firme. Las liquidaciones agrícolas alcanzaron u$s3.228 millones en septiembre, un monto elevado en términos históricos, mientras el BCRA aceleró sus compras y sumó u$s369 millones durante la última semana, hasta acumular u$s14.708 millones en el año.

A esto se suma el superávit de cuenta corriente de u$s2.214 millones registrado en el segundo trimestre, explicado principalmente por una balanza de bienes positiva de u$s9.293 millones.

De esta manera, el deterioro de la confianza contrasta con una economía que todavía conserva capacidad de generar divisas y sostener sus cuentas externas. Esa diferencia es relevante para entender el cambio de percepción del mercado, que empieza a mirar menos los resultados actuales y más los desafíos de financiamiento y el escenario político hacia 2027.

La incertidumbre electoral hacia 2027 condiciona las valuaciones, mientras Argentina Week busca atraer inversiones y recomponer la confianza externa.

La incertidumbre electoral hacia 2027 condiciona las valuaciones, mientras Argentina Week busca atraer inversiones y recomponer la confianza externa.

La deuda empieza a ponerle precio al riesgo electoral de 2027

Esa mayor preocupación por el escenario de 2027 también empieza a verse con claridad en la curva de bonos soberanos. Durante la semana, los Globales cedieron 0,83% en promedio, aunque el castigo volvió a concentrarse en los vencimientos más largos. Mientras el AL29 subió 0,8%, el AL30 avanzó 0,3% y el GD29 cayó apenas 0,1%, el GD46 perdió 2,8%, el GD35 2,3%, el GD41 2,2% y el GD38 1,5%.

La diferencia entre los vencimientos también aparece en las tasas. Según Martín Mejía, analista de la Oficina de Inversiones, el AO27 rinde 8,8% en dólares vía CCL, mientras que el AO28 alcanza 13,9%, una diferencia de más de 500 puntos básicos entre títulos con apenas un año de diferencia en sus vencimientos. A partir de esos rendimientos, la tasa forward entre ambos se ubica en 19,4%, un nivel que, según el análisis de Cohen, refleja la prima que el mercado exige para atravesar el período electoral.

Esta diferencia contrasta además con el comportamiento de la renta fija en pesos. Los duales y TAMAR subieron 0,93% en la semana, los CER 0,70% y las LECAP/BONCAP 0,52%, mientras los dollar-linked cedieron 0,60%. Así, la curva muestra una preferencia por instrumentos con menor exposición al escenario postelectoral, mientras la deuda en dólares de mayor duración concentra el castigo.

La renta variable profundizó el ajuste y los bancos concentraron el castigo

La corrección de los activos argentinos también se profundizó en las acciones. Según IEB, esto se debió a la combinación de un contexto internacional más exigente y un escenario doméstico condicionado por la actividad, la confianza y la proximidad de las elecciones de 2027.

En ese marco, el S&P Merval retrocedió 5,7% en dólares durante la semana y cerró septiembre con una baja de 8,1%, hasta volver a niveles previos al rally que siguió a las elecciones legislativas de 2025.

La composición del mercado muestra que el deterioro fue amplio, pero los sectores más expuestos al riesgo local concentraron buena parte del ajuste. En ese contexto, el sector bancario aparece como el segmento más castigado, con una caída de 14,8% en dólares durante septiembre.

En la semana, el sector cayó 5,15%, con GGAL (-6,6%), BMA (-5%) y SUPV (-4,6%), mientras Energía retrocedió 4,88% y Servicios Públicos 3,43%. En total, 18 de los 19 papeles del panel terminaron en baja y solo Ternium logró cerrar con una suba, de 1,5%.

Ternium se desmarca del mercado y queda como la única acción del panel en positivo durante la semana.

Ternium se desmarca del mercado y queda como la única acción del panel en positivo durante la semana.

Para IEB, esta corrección llevó al mercado accionario a niveles particularmente deprimidos frente a su relación histórica con la deuda soberana. En esta línea, señalan que, a diferencia de otros episodios, el equity está recibiendo presión simultáneamente desde el frente internacional y el local

Por un lado, las tasas elevadas y un dólar más fuerte afectan especialmente a los mercados emergentes. Por otro, los indicadores de actividad y confianza agregan incertidumbre sobre el escenario electoral.

Tasas y petróleo marcaron el pulso de los mercados globales

La presión que enfrentaron las acciones argentinas durante la semana no se explicó únicamente por factores domésticos. El escenario internacional también aportó un frente adverso, con tasas elevadas y una fuerte volatilidad en el petróleo que condicionaron a los mercados emergentes.

Según José Ignacio Thome, analista de Equity SR de Grupo SBS, la escalada entre Estados Unidos e Irán llevó el Brent a u$s106 y el WTI a u$s93,50, mientras el Treasury a 10 años trepó a 5,26% y el de 30 años a 5,6%, máximo desde 2002. Ese salto de los rendimientos profundizó la presión sobre Wall Street, especialmente sobre los bancos.

La dinámica cambió luego de que Washington liberara reservas estratégicas de crudo, lo que provocó una caída de 3,5% en el WTI, aunque el petróleo volvió a subir hacia el cierre. Al mismo tiempo, el PCE de agosto desaceleró más de lo esperado, pero el mercado trasladó el foco desde la inflación hacia el crecimiento y el empleo, manteniendo elevadas las tasas largas.

El petróleo corrigió tras la intervención de Washington, pero las dudas sobre crecimiento y empleo mantuvieron elevadas las tasas largas.

El petróleo corrigió tras la intervención de Washington, pero las dudas sobre crecimiento y empleo mantuvieron elevadas las tasas largas.

Hacia el final de la semana, datos laborales menos favorables redujeron las expectativas de una nueva suba de la Fed en octubre y permitieron una baja de los rendimientos, junto con un rebote moderado de las bolsas. Sin embargo, a pesar de la descompresión de semana, el elevado precio del petróleo limitó la recuperación. Para Argentina, este escenario mantiene elevado el costo de financiamiento externo y agrega presión sobre acciones y bonos, que además deben absorber las dudas sobre la economía y el escenario electoral local.

Share This Article