El fútbol mundial atraviesa una nueva sacudida institucional. Luis Figo, una de las figuras más respetadas del deporte, reclamó de forma pública y directa la renuncia inmediata del infame Gianni Infantino a la presidencia de la FIFA.
El portugués no se guardó nada: “El comportamiento de Infantino es el más bajo, más engañoso y más cobardemente egoísta que he visto jamás. Nada impide complacer a sus amigos y debe irse AHORA”.
La denuncia llegó a través de una columna firmada en el diario británico Daily Mail. Allí, Figo sostuvo que Infantino ha mentido y ha intentado enriquecerse a costa del fútbol, el mismo deporte que se supone debe proteger.
“Podría escribir 10.000 palabras sobre los problemas de la FIFA. Pero la solución sólo necesita tres: Infantino debe irse“, expuso el ex jugador.
El detonante de este posicionamiento fue el controvertido plan del presidente para vender participaciones comerciales del Mundial a inversores privados.

“Nada de esto es una sorpresa Si tenemos en cuenta la letanía de abusos que ha infligido a la reputación del fútbol, desde suspender y revertir decisiones disciplinarias hasta violar las leyes del juego durante un espectáculo en el entretiempo, nada impide complacer a sus amigos”, dijo.
Figo afirmó: “Tampoco es una sorpresa leer los comentarios de (el presidente de la Asociación de Fútbol de Jordania), el Príncipe Ali, destacando el comportamiento mafioso de la FIFA de Infantino; obstruyendo el trabajo y la financiación de su Asociación de Fútbol para asegurar una carta de nominación para que el reinado de terribles intereses personales pueda continuar.”
Según el exjugador del Real Madrid y del Barcelona, esa operación representaba un intento de priorizar el beneficio personal por encima de los intereses del juego. El mensaje de Figo se conoce en pleno desarrollo de una reunión de crisis de la cúpula directiva del organismo rector del fútbol internacional.
Además de publicar el texto en sus redes sociales, el histórico atacante afirmó que Infantino ya perdió el respaldo de sus asesores más cercanos y de gran parte de la comunidad futbolística global. La presión popular y de confederaciones como la UEFA obligó al dirigente a dar marcha atrás en sus intenciones. Sin embargo, el daño reputacional se considera irreparable en las altas esferas del deporte.
Un llamado contundente a la acción
Figo cerró su intervención con un llamado claro y sin matices. “Es demasiado tarde para salvar su dignidad, pero no para salvar al fútbol. Infantino debe irse ya”, sentenció el portugués. La frase resume el tono de un texto que no deja lugar a ambigüedades sobre su postura.
