“¿Fin del Gremialismo? Reforma Laboral, Baja Inflación y Rechazo a Paros”

tupacbruch
4 Min Read
“¿Fin del Gremialismo? Reforma Laboral, Baja Inflación y Rechazo a Paros”

Introducción

La cúpula sindical argentina se encuentra en un momento de presión desde varios frentes. Por un lado, los sectores más radicalizados exigen un paro general indefinido para detener la reforma laboral. Sin embargo, al mismo tiempo, el triunvirato de la CGT está consciente de la crisis de representatividad del sindicalismo tradicional, que se ha reflejado en el escaso acatamiento de los últimos dos paros y en las dificultades de ciertos gremios poderosos para ejercer la fuerza de otros tiempos.

Un sindicalismo diferente al tradicional

En los últimos días, la Unión Obrera Metalúrgica, una de las más afectadas por la crisis de la industria nacional, suspendió un paro en la planta de Acindar, que ha estado reduciendo su actividad y la planta de personal. Una situación similar ocurrió en una fábrica santafecina de productos lácteos, paralizada por falta de insumos. Esto evidencia un tipo de acción sindical diferente al tradicional: en lugar de centrarse en temas que afectan al ingreso de asalariados altos, como el impuesto a las Ganancias, el reclamo de las bases es el cuidado de los puestos de empleo.

¿Confrontar o negociar?

Pero hay señales que indican que la confrontación no es la postura mayoritaria. Más bien al contrario, hay una situación más calma de lo esperado en gremios que suelen movilizarse en esta época del año, como los docentes y los empleados estatales. En la provincia de Buenos Aires, ambos sectores aceptaron la propuesta de Axel Kicillof, que ofreció un 1,5% de ajuste más un retroactivo a diciembre.

La representatividad sindical, cada vez más devaluada

Estas definiciones dejan en claro no sólo la discrepancia política o ideológica con la ley de modernización laboral sino, sobre todo, el temor a una “devaluación” en la representatividad y el poder de la dirigencia sindical. Y, de hecho, no solamente están buscando la alianza con gobernadores provinciales del peronismo, sino que también hay acercamiento con cámaras empresariales que objetan algunos de los puntos del proyecto de ley.

Gremios: una convocatoria que pierde peso

Pero la postura negociadora no es simplemente una decisión estratégica: es también un reconocimiento de que la capacidad de movilización y presión sindical se encuentra en un punto bajo. La jornada del 18 de diciembre en Plaza de Mayo, convocada específicamente para repudiar la ley de reforma laboral, tuvo una asistencia discreta, pese a la logística que pusieron a disposición los mayores gremios.

Moyano se enfoca en los convenios

Esos paros fallidos contrastaron con las demostraciones de fuerza de la CGT cuando recién había asumido Milei, y el tema de la convocatoria era la oposición a la reinstauración del impuesto a las Ganancias, algo que afectaba al núcleo de los gremios grandes, donde los promedios salariales son relativamente altos.

Conclusión

Mientras el debate por la reforma toma temperatura, Hugo Moyano decidió centrarse en un tema estratégico: atacar la política de Toto Caputo de “topear” los acuerdos salariales por la vía de no homologar convenios. Y, ante el repunte inflacionario, dijo que no hay condiciones para que se firmen acuerdos de seis meses, sino que se debe incluir revisiones más frecuentes.

Share This Article