La movilización se produjo una semana después de que Lula encabezara su propio acto en la avenida Paulista. Ambos candidatos buscan reforzar su base electoral y atraer a los aproximadamente 33 millones de brasileños que no votaron en la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre. Esa cifra equivale a cerca de una quinta parte del electorado habilitado y convierte a la participación en uno de los factores relevantes de la segunda vuelta.

Las encuestas reflejan una disputa estrecha. Un sondeo de Datafolha publicado el 15 de octubre situó a Flávio Bolsonaro con el 47% de las preferencias y a Lula con el 45%. Otro estudio de CNT/MDA, difundido el 16 de octubre, mostró una diferencia todavía menor entre ambos candidatos en votos válidos: 50,5% para Bolsonaro y 49,5% para Lula, dentro del margen de error de la encuesta.
La elección del próximo domingo definirá si Flávio Bolsonaro logra convertir la ventaja registrada en algunos sondeos y la movilización de sus simpatizantes en una victoria electoral, o si Lula consigue mantenerse en el poder por un nuevo mandato.
