Gafas de Meta quedan en el ojo de la tormenta por función que aterra a defensores de privacidad

tupacbruch
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Gafas de Meta quedan en el ojo de la tormenta por función que aterra a defensores de privacidad

Las gafas Meta Ray-Ban se convirtieron en el centro de una batalla por la privacidad. 19 organizaciones de derechos civiles enviaron una carta contundente a Mark Zuckerberg, el CEO de Meta, para advertir sobre los riesgos que representan las nuevas capacidades de inteligencia artificial (IA) integradas en estos dispositivos.

Estas gafas pueden identificar a personas en tiempo real, buscar información sobre ellas en Internet y hasta mostrar datos personales mientras el usuario las observa. Una combinación que, según los firmantes, cruza líneas peligrosas.

El problema central es que las gafas permiten vigilancia encubierta a una escala sin precedentes, algo que las organizaciones consideran incompatible con una sociedad democrática.

Las capacidades de las gafas Meta que generan alarma

Las funciones que despertaron la reacción de grupos como EPIC, Fight for the Future, Mijente y Color of Change son varias. Las gafas pueden reconocer rostros mientras se graba o transmite video en vivo. También tienen la capacidad de identificar a una persona y, casi instantáneamente, buscar su nombre, fotos y otros datos disponibles en la red.

Esto va más allá de simplemente grabar. La tecnología permite que alguien vea a un desconocido en la calle y, en segundos, acceda a información personal sin que esa persona lo sepa. Las organizaciones subrayan que no hay forma de que la víctima de esta vigilancia se entere o dé su consentimiento.

El riesgo se multiplica porque las gafas no tienen señales visuales claras que indiquen cuándo están grabando. A diferencia de una cámara tradicional, son prácticamente invisibles en su funcionamiento. Eso las convierte, según la carta, en herramientas perfectas para vigilancia encubierta.

Las organizaciones advierten que estas capacidades pueden utilizarse para rastrear movimientos, identificar participantes en protestas o perseguir a personas en función de su apariencia, etnia o afiliación política.

Diferencias con Google Glass

La comparación con las gafas Google Glass es inevitable, pero los firmantes de la carta señalaron diferencias cruciales. Cuando Google lanzó sus gafas inteligentes, la reacción pública fue tan negativa que la empresa terminó retirándolas del mercado de consumo masivo.

Las Google Glass tenían una luz LED que se encendía al grabar. Meta incluyó una luz similar en sus Ray-Ban, pero las organizaciones argumentan que esa señal es insuficiente. La luz es pequeña, fácil de ocultar y no ofrece garantías reales de que alguien sabrá que está siendo filmado.

Además, Google Glass no tenía reconocimiento facial activo ni búsqueda de información en tiempo real. Las capacidades de las gafas de Meta van varios pasos más allá en términos de invasión potencial a la privacidad.

La tecnología también es más accesible ahora. En su momento, las Google Glass costaban u$s1.500 y eran difíciles de conseguir. Las Ray-Ban de Meta están disponibles en tiendas físicas y online por menos de u$s300, lo que multiplica su alcance y los riesgos asociados.

El historial negativo de Meta con datos personales

Las organizaciones criticaron la tecnología y también señalaron que Meta tiene un historial problemático en el manejo de información personal. La carta menciona casos previos donde la compañía vendió datos de usuarios a terceros sin su conocimiento explícito.

Ese antecedente refuerza la desconfianza. Si Meta no pudo proteger la privacidad en sus plataformas digitales, ¿cómo garantizará que no abuse de la información recopilada a través de gafas que pueden grabar todo lo que ve el usuario?

Los firmantes sostuvieron que permitir este tipo de dispositivos sin regulación estricta es un error. Argumentan que la vigilancia masiva normalizada erosiona las libertades fundamentales y puede usarse para controlar, discriminar o intimidar a grupos vulnerables.

La carta pide a Zuckerberg que suspenda las funciones de reconocimiento facial y búsqueda de información en tiempo real hasta que existan salvaguardas adecuadas. También reclaman mayor transparencia sobre cómo se procesan y almacenan los datos capturados por las gafas.

Por ahora, Meta no ha respondido públicamente a estas demandas. La compañía sigue promocionando las capacidades de IA de sus gafas Ray-Ban como innovaciones útiles para el día a día. Pero la presión de las organizaciones de derechos civiles podría forzar cambios o, al menos, abrir un debate más amplio sobre los límites de la tecnología wearable.

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