Las acusaciones deberán ser probadas durante el juicio. Cristina Kirchner, Máximo Kirchner y los demás imputados conservan su derecho de defensa y la presunción de inocencia mientras no exista una condena firme.
Comenzó la lectura de la acusación contra los imputados
Durante la primera audiencia, el tribunal respondió planteos de las partes y dio inicio a la lectura de la acusación correspondiente a Los Sauces, con la participación de los abogados defensores, entre ellos Carlos Beraldi, representante de Cristina Kirchner.
El juez Michilini explicó que la lectura de los requerimientos de elevación a juicio se desarrollará conforme al cronograma establecido para permitir el avance del debate unificado. También confirmó que no habrá audiencia este sábado, pese a que inicialmente se había contemplado esa posibilidad.
La decisión de reunir Hotesur y Los Sauces en un único proceso llegó después de que la Cámara Federal de Casación Penal ordenara que ambas causas se juzgaran de manera conjunta. La resolución buscó evitar que las investigaciones sobre presuntas maniobras conectadas se desarrollaran en debates separados.
Con el inicio del juicio, la Justicia deberá examinar las operaciones comerciales, los vínculos empresariales y los movimientos financieros que durante años estuvieron bajo investigación. El proceso permitirá que la fiscalía exponga su hipótesis, que las defensas presenten sus argumentos y que los jueces evalúen las pruebas antes de dictar una sentencia.
Para Cristina y Máximo Kirchner, el debate abre una nueva instancia judicial en torno a su patrimonio y a las relaciones económicas de las sociedades familiares con empresarios beneficiados por la obra pública. El resultado dependerá de lo que logre acreditarse durante el juicio oral.
