Introducción
La inteligencia artificial (IA) está revolucionando el desarrollo de software, abriendo nuevas oportunidades y riesgos en el ecosistema de las criptomonedas. Según un informe de la compañía argentina Lambda Class, los sistemas automatizados que interactúan directamente con dinero real sin intervención humana constante introducen nuevos riesgos financieros.
Los riesgos de la IA en el ecosistema de criptomonedas
El informe, publicado el 23 de enero, señala que el uso de agentes de IA para operar con criptomonedas introduce nuevos vectores de fallas de seguridad. Estos elementos no estaban contemplados en el diseño original de la infraestructura.
La introducción de agentes de IA, programas capaces de tomar decisiones y ejecutar acciones de forma autónoma, altera una premisa importante que forma parte del diseño de Ethereum. Su infraestructura financiera de propósito general se basa en que las operaciones son iniciadas y comprendidas por personas humanas.
Cuando los sistemas de IA interactúan directamente con la red y firman transacciones sin revisión humana previa, los errores ya no quedan en el plano conceptual, sino que se traducen en pérdidas económicas inmediatas e irreversibles.
¿Qué pasa si la IA reemplaza al operador humano?
Según el informe de Lambda Class, las librerías, conjuntos de herramientas de software que los desarrolladores usan para interactuar con Ethereum y enviar transacciones, fueron pensadas para personas, no para sistemas autónomos. Herramientas como ethers.js o web3.js asumen que alguien entiende qué está firmando antes de autorizar una transacción. Este modelo podría fallar cuando el operador es una IA.
Un agente de IA puede generar una dirección válida pero incorrecta, confundir unidades, o ser manipulado mediante inyección de instrucciones, una técnica que introduce órdenes maliciosas dentro de los datos que procesa.
Las restricciones como capa de defensa
Para abordar este problema, el equipo de Lambda Class cree que la forma de reducir riesgos no pasa por hacer a la IA “más inteligente”, sino por ponerle límites estructurales. Para eso, desarrolló eth-agent, un kit de desarrollo que introduce restricciones obligatorias en la ejecución de transacciones en cada billetera.
Hay formas de evitar los riesgos de la IA
Como parte de las previsiones, el estudio aconseja que los agentes autónomos operen principalmente con stablecoins, a fin de evitar errores provocados por la volatilidad de precios. También recomienda incorporar cuentas inteligentes bajo el estándar ERC-4337, que permiten delegar permisos de forma limitada y controlada.
Conclusión
El informe concluye que los agentes de IA seguirán mejorando, pero nunca serán perfectos. En un sistema financiero sin reversión de errores, confiar en su corrección es insuficiente. La idea central de estas propuestas es similar a la de un sistema operativo. Las aplicaciones pueden fallar, pero el núcleo impone reglas que evitan daños mayores. En finanzas descentralizadas, ese “núcleo” debe proteger incluso cuando la IA se equivoca.
