“Inversiones: ¿Podemos replicar más éxitos como ‘Vaca Muerta’?”

tupacbruch
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“Inversiones: ¿Podemos replicar más éxitos como ‘Vaca Muerta’?”

El auge de las Obligaciones Negociables y su concentración en el sector energético

En los últimos tiempos, las colocaciones de Obligaciones Negociables han destacado en el mercado de capitales. Sin embargo, se ha observado una marcada concentración en el sector energético. Este fenómeno merece ser analizado en perspectiva, ya que empresas privadas, provincias, la Ciudad de Buenos Aires y el propio Estado Nacional han emitido deuda por un monto cercano a los u$s8.000 millones, con plazos de repago que van desde los dos hasta los diez años, y una tasa de interés promedio en dólares de entre el 8% y 9 % anual.

El papel del sector energético

Al analizar de cerca este fenómeno, se identifica un rasgo distintivo: más de la mitad de las emisiones se corresponden con un sector específico de la economía argentina: el energético, particularmente petróleo y gas. Empresas de origen nacional como YPF, Vista Energy, Pampa Energía, PAE, Pluspetrol, Tecpetrol, Oldelval, han sido protagonistas en la producción y el transporte del yacimiento Vaca Muerta. Con el aporte de estas empresas, el país alcanzó un récord histórico de producción de barriles de petróleo diarios cercano a los 900.000.

Los recursos canalizados a través del mercado de capitales, provenientes tanto de inversores locales como del exterior, se orientaron a acompañar planes de inversión concretos en la economía real. Este flujo de capital tiene el potencial de traducirse, en los próximos meses y años, en más empleo registrado, más exportaciones, más tecnología y una oferta de energía abundante para otros sectores productivos.

Diversificar las oportunidades de inversión: un desafío para la economía argentina

Actualmente, no existe en el país otro sector que concentre este volumen de financiamiento a través del mercado de capitales. Si la Argentina tuviera varios sectores con un nivel de madurez, escala y previsibilidad comparable al energético ligado a Vaca Muerta, el impacto macroeconómico sería sustancial. No solo podría resolverse la restricción externa y su consecuencia, el cepo, porque exportaríamos muchísimo más, sino que también revertiríamos el estancamiento del empleo en sector privado registrado.

Además, habría menos demanda de dólares para atesoramiento, porque las personas y empresas preferirían prestar sus ahorros, incluso los que están abajo del colchón, al 8% anual, a empresas forestales, de servicios en la nube, de ingeniería de tejidos, de energías renovables, o vehículos financieros para financiar hipotecas, entre otros.

Recuperar el crédito: otro desafío para el Gobierno

El porcentaje del crédito sobre el Producto Bruto Interno (PBI) de la Argentina es menor al 15%, cuando en Chile es cerca del 100%, y en Brasil, Colombia, Perú y otros países de la región, de alrededor del 50%. Esto responde a una historia prolongada de inestabilidad económica, de tasas de interés negativas, de volatilidad en el dólar, de cambios frecuentes en los marcos normativos y de dificultades para consolidar instrumentos de ahorro en el largo plazo con consecuencias sobre la inversión, el acceso a la vivienda y el bajo crecimiento.

La Argentina enfrenta desde hace años problemas para acceder al mercado internacional de crédito. Esto tiene numerosos efectos adversos, tanto sobre la volatilidad del tipo de cambio, como sobre la financiación a largo plazo de proyectos y obras que permitirían abaratar costos para las empresas y mejorar la calidad de vida de las familias. Revertir esto es una tarea que llevará tiempo, pero cuya hoja de ruta tiene como primer punto la toma de conciencia de la necesidad de preservar el equilibrio fiscal.

¿Es posible replicar otros “Vaca Muerta”?

Vaca Muerta, y todo lo que genera en término de expectativas para el país, tiene que ser entendido como un ejemplo de lo que es posible hacer en materia energética, pero también de lo que puede hacerse en otros campos productivos, en otras provincias, en otros tipos de economías de escala.

En el caso de Vaca Muerta, uno de los factores determinantes fue la continuidad de normas que regulan la actividad y sus incentivos, que se mantuvieron vigentes atravesando diferentes ciclos políticos. Este hecho, probablemente, explica parte de la excepcionalidad de Vaca Muerta y ofrece una referencia valiosa para pensar estrategias replicables en otros sectores productivos del país.

Conclusión

El mercado de capitales, la bolsa, las inversiones, no siempre son percibidas como herramientas para generar empleo, acumular capital en sectores estratégicos y aumentar la riqueza del país. Sin embargo, la evidencia mundial indica que no hay desarrollo ni progreso si no aumenta el crédito, si no se aprovechan los mecanismos que permiten convertir el ahorro en proyectos productivos. Es necesario cambiar la costumbre de sólo comprar dólares para ponerlos en el colchón o la caja de seguridad, y empezar a invertir en proyectos productivos que generen riqueza de forma sostenible.

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