Largo plazo: Convertirse en país desarrollado en 15 a 20 años al cuadruplicar el PBI per cápita.
Horizonte histórico: Alcanzar la cima como la primera potencia mundial en 30 a 40 años.
Explicó que la suba puntual del riesgo país obedece a la tasa de interés de EE.UU. en 5 y medio % y a las maniobras opositoras contra el DNU 70/23.
El Presidente expuso la maniobra en el caso $Libra tras ser sobreseído por inexistencia de delito mediante un fallo de 60 hojas. Denunció que durante 1 año, 8 meses y 9 días sufrió falsas acusaciones. Apuntó directamente a Fernán Saguier y Hugo Alconada Mon del grupo La Nación, revelando que usaron la causa para extorsionar al Gobierno por una deuda fiscal vinculada al Movistar Arena. Calificó la operación como “una estrategia corporativa donde se usó al medio para ensuciar, calumniarme, manchar mi buen nombre y honor, e intentar hacer un golpe de estado“ y “un escándalo de proporciones mayúsculas”, adelantando acciones legales. Sentenció: “¿Con una simple disculpita alcanza para compensar todo el daño que hicieron?”.
Reivindicó la división de poderes, remarcando que jamás interfirió en el Poder Judicial, ni envió a la ARCA (ex AFIP) ni a la SIDE, ni apretó periodistas, recordando que otros gobiernos “tienen hasta la experiencia de haber matado a un fiscal”. Fustigó a Cristina Kirchner, calificándola de “la presidiaria, la corrupta, la jefa de la banda”, y denunció cobro de coimas con Techint.
En el armado interno, definió a Patricia Bullrich como “un soldado de este gobierno” y “uno de los grandes referentes del espacio”, dejando abierta la fórmula para 2027: “Obviamente, si es parte del espacio, claramente”. Finalmente, desestimó a Sergio Massa y Axel Kicillof: “Mi rival para el próximo evento electoral soy yo mismo”.
En el plano internacional, tildó al mandatario español Pedro Sánchez de “tiranuelo” y “ladrón de Pedro Sánchez”. Calificó a Lula de “ladrón corrupto de Lula y mentiroso”, celebrando un eventual triunfo de Flávio Bolsonaro para destruir el “cerco sur” en el Mercosur. Asimismo, celebró las declaraciones diplomáticas de Christopher Landau y Pablo Quirno al ratificar que “Argentina es el mejor aliado de los Estados Unidos de todo el mundo”, destacando sus diálogos estratégicos con Marco Rubio.
Definió al Papa Francisco como “el argentino más importante de la historia”, indicando que evitó visitar el país para no causar un “terremoto político”. Lo diferenció de Lionel Messi, a quien catalogó como “el mejor jugador de fútbol de todos los tiempos por escándalo”. Por último, expresó sus deseos de salud para el Papa León XIV, afirmando que su visita sería una “alegría, bendiciones” para el 75 % de los católicos del país.
