La Oficina del Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito de Columbia ha revelado nuevos detalles sobre una red de jóvenes que logró apropiarse de cientos de millones de dólares en criptomonedas de víctimas del país para financiar un lujoso estilo de vida. Esta trama, conocida como conspiración RICO, tiene como protagonista a Evan Tangeman, un joven de 22 años de Newport Beach, California, quien ha admitido haber lavado al menos USD 3,5 millones obtenidos a través de estos robos.
Confesión de Tangeman y nuevos acusados
Evan Tangeman se convierte en el noveno integrante de la organización en admitir los cargos en su contra. Su sentencia está programada para el 24 de abril de 2026 por orden de la jueza Colleen Kollar-Kotelly. Además, el tribunal ha presentado una nueva acusación que incorpora a otros tres sospechosos con roles clave dentro de la red criminal.
Nicholas Dellecave, también conocido como “Nic” y “Souja”, fue arrestado en Miami el 3 de diciembre de 2025, mientras que Mustafa Ibrahim, apodado “Krust”, y Danish Zulfiqar, conocido como “Danny” y “Meech”, fueron detenidos recientemente en Dubái. Según los fiscales, los tres habrían conspirado junto con los demás miembros de la organización.
Origen y funcionamiento de la red criminal
La estructura de esta red delictiva se originó en vínculos establecidos en plataformas de videojuegos y evolucionó rápidamente en una operación delictiva transnacional activa entre 2023 y 2025. Estaba compuesta por jóvenes de California, Connecticut, Nueva York, Florida y otros países, cada uno con roles específicos que iban desde hackers hasta ladrones que irrumpían en viviendas para robar monederos físicos de criptomonedas.
Tangeman desempeñaba un papel crucial en el esquema, encargándose de convertir las criptomonedas robadas en dinero en efectivo y de ocultar su origen mediante diversas operaciones, como el alquiler de viviendas en zonas exclusivas como Los Ángeles, los Hamptons y Miami.
Despilfarro y lujos
Los fiscales describen un nivel de despilfarro notable por parte de la organización. Con los fondos ilícitos, el grupo gastaba sumas exorbitantes en clubes nocturnos, relojes de lujo, bolsos, ropa de alta gama, jets privados, guardaespaldas y una colección de más de 28 autos exóticos, algunos valuados en hasta USD 4 millones.
Uno de los hechos más graves atribuidos a la organización fue el engaño a una víctima en Washington D.C. en agosto de 2024, donde se apropiaron de 4.100 unidades de bitcoin, equivalentes entonces a USD 263 millones. Con los valores actuales, esa cifra supera los USD 368 millones, convirtiéndose en uno de los mayores robos de criptomonedas mediante ingeniería social registrados en Estados Unidos.
Presión contra el crimen vinculado a criptomonedas
El caso de Tangeman se enmarca en un contexto global de mayor presión contra el crimen vinculado a criptomonedas. En octubre, Estados Unidos y Reino Unido anunciaron el decomiso de 127.271 BTC, unos USD 15.000 millones, en la mayor incautación en la historia del Departamento de Justicia. Este golpe histórico evidencia la lucha contra las redes delictivas que utilizan las criptomonedas para cometer sus fechorías.
