Bajo la gestión de Axel Kicillof, el territorio bonaerense se ha convertido en una “zona liberada” donde el delincuente es protegido por el garantismo y el ciudadano honesto es abandonado a su suerte. Este vacío de poder estatal ha forzado a los vecinos a tomar medidas extremas de justicia por mano propia para defender lo que tanto esfuerzo les costó conseguir. El escenario de esta dramática postal del abandono fue la ciudad de Zárate, específicamente en el Barrio El Progreso, durante el mediodía de este martes.
Todo comenzó en un autoservicio local, donde un delincuente sustrajo pertenencias del comercio bajo la modalidad de hurto. Ante la inoperancia de las fuerzas de seguridad provinciales, el dueño del local decidió no resignarse a ser una estadística más del crimen impune: realizó su propia investigación, averiguó quién era el autor y se dirigió personalmente al domicilio del malviviente para confrontarlo.

Al llegar a la vivienda, la situación escaló en violencia cuando el sospechoso amenazó a la víctima con un cuchillo, demostrando la peligrosidad de los sujetos que caminan libres por las calles bonaerenses. Sin embargo, el comerciante logró reducir al atacante y, en un acto que refleja el hartazgo total de una sociedad que ya no espera nada del gobierno de Kicillof, decidió impartir su propia sentencia: ató al delincuente con una soga a la parte trasera de su camioneta Ford Ranger y comenzó un recorrido de varias cuadras ante la mirada atónita de los vecinos.
La secuencia, que quedó registrada por diversas cámaras de seguridad, es escalofriante y muestra la crudeza de la realidad en la PBA. En las imágenes se observa cómo el delincuente, minutos después de las 13:00 horas, se ve obligado a correr detrás del vehículo para no ser arrastrado, aunque por tramos su cuerpo impactaba directamente contra el asfalto. En un momento del video, la camioneta se detuvo de golpe y el sospechoso, por la propia inercia del movimiento, golpeó su cuerpo contra la parte trasera y cayó al suelo. Lejos de detenerse, el comerciante bajó del rodado, ajustó la soga y continuó la marcha mientras le propinaba golpes al sujeto.

El nivel de indignación y la sensación de abandono por parte del Estado provincial quedaron plasmados en los gritos del trabajador, quien exclamó con furia:
“Tengo que dejar de laburar para cazar ratas como ustedes, hijo de puta”. El suplicio del delincuente terminó cuando el comerciante lo llevó hasta un árbol y lo dejó allí atado, sentenciando frente a los presentes: “Esto le hago a las ratas como vos, los ato. Ahora andá y denunciame, ¿escuchaste? Quedate atado ahí”.
Tras la viralización de los videos, tomó intervención la Unidad Funcional de Instrucción N°8 Descentralizada de Zárate, bajo la dirección del fiscal Fernando Martín Reina. Actualmente se instruyen dos causas judiciales: una por hurto, que investiga el robo inicial al autoservicio, y otra por lesiones, debido a los múltiples raspones y golpes que sufrió el acusado durante el traslado. Hasta el momento, y a pesar de la gravedad de los hechos que demuestran la fractura del contrato social en la provincia, las fuentes oficiales confirmaron que ninguno de los dos involucrados está detenido.
