L-Gante sorprendió al hablar como pocas veces de Tamara Báez, su expareja y madre de su hija Jamaica. A varios años de una separación atravesada por conflictos y diferencias públicas, el cantante hizo una autocrítica sobre aquella etapa de su vida y reconoció que cometió errores en la relación.
Elián Valenzuela, nombre real del referente de la cumbia 420, fue uno de los invitados a Podemos Hablar (Telefe), el programa conducido por Andy Kusnetzoff. Durante uno de los intercambios, el músico recordó cómo vivió sus primeros años de fama y qué consecuencias tuvo ese cambio repentino en su vida personal.
Tamara acompañó al artista durante sus comienzos, antes de que sus canciones alcanzaran millones de reproducciones y su nombre se convirtiera en uno de los más reconocidos de la música urbana argentina. Fue su primer gran amor y de esa relación nació Jamaica, su única hija.
Sin embargo, el vínculo terminó deteriorándose y la separación dio paso a una etapa marcada por fuertes enfrentamientos públicos, reclamos económicos y diferencias familiares. Tiempo después, L-Gante comenzó una mediática relación con Wanda Nara.
Ahora, con el paso de los años y después de que ambos reconstruyeran sus vidas, el cantante decidió mirar hacia atrás y asumir parte de la responsabilidad por lo ocurrido.
L-Gante reconoció sus errores con Tamara Báez
Durante la entrevista, Andy Kusnetzoff le hizo una pregunta directa: “¿Sentiste que alguna vez la cagaste?”.
L-Gante no esquivó la consulta y rápidamente mencionó a la madre de su hija. “Puede ser con la madre de mi hija un poco porque éramos muy jóvenes los dos”, comenzó diciendo.
El músico explicó que buena parte de las dificultades surgieron en el momento en que su carrera explotó y pasó, prácticamente de un día para otro, a convivir con una realidad completamente diferente.

“Me llegó todo tan de repente que, al ser joven y tener un estilo de vida tan diferente, tuve que aprender a pilotearla en el proceso. Fue un cambio muy brusco”, reconoció.
Su ascenso ocurrió a gran velocidad. En pocos meses, pasó de difundir sus canciones en redes sociales a llenar shows, realizar giras, trabajar con reconocidos artistas y convertirse en una de las figuras más buscadas por los medios. En paralelo, su vida privada quedó permanentemente expuesta.
Fue en medio de ese escenario que su relación con Tamara comenzó a atravesar diferentes crisis hasta llegar a la separación definitiva.

Con otra perspectiva sobre aquella etapa, L-Gante cerró su reflexión con una frase en la que volvió a reconocer sus equivocaciones: “Pero bueno, la persona sin errores no existe”.
