La mejora de las condiciones económicas impulsadas por el Gobierno de Javier Milei en la Argentina comenzó a modificar el mapa de las inversiones extranjeras, con compañías provenientes de Brasil, México, Perú, Chile, Uruguay y otros países de la región que avanzan con adquisiciones, aperturas comerciales y proyectos de expansión.
El fenómeno se produce después de una primera etapa encabezada por empresarios argentinos, que fueron los primeros en volver a comprar activos y apostar por el país, y ahora tiene como protagonistas a las denominadas multilatinas, que comenzaron a ocupar un lugar central en sectores como alimentos, supermercados, indumentaria, farmacias, construcción, infraestructura y consumo masivo.

Uno de los movimientos más importantes fue protagonizado por el grupo peruano Gloria, que desembolsó cerca de USD 630 millones para adquirir el negocio argentino de la canadiense Saputo, incluyendo las marcas La Paulina, Molfino y Ricrem.
La chilena Cencosud, por su parte, compró la operación local de la cadena mayorista Makro, mientras que el grupo mexicano Industrias y Marcas alcanzó un acuerdo para quedarse con San Ignacio, una de las principales exportadoras argentinas de dulce de leche, después de haber adquirido las empresas lácteas Aurora y Karina.
También se registraron operaciones provenientes de mercados menos habituales en nuestro país. La venezolana Farmatodo adquirió la cadena de farmacias Vassallo y el holding guatemalteco Grupo Mariposa compró la filial argentina de la fabricante de productos de limpieza Clorox.

Las compañías regionales también comenzaron a interesarse por las privatizaciones impulsadas por la administración nacional. Grupo México Transportes manifestó públicamente su intención de competir por el Belgrano Cargas, mientras que la brasileña Sabesp fue seleccionada como operadora por un consorcio interesado en participar del proceso de privatización de AySA.
La cadena uruguaya de indumentaria Indian desembarcó en la calle Florida y en el shopping Unicenter, mientras que la brasileña Pratique Fitness confirmó la apertura de cinco gimnasios en Buenos Aires.
Casa do Construtor, especializada en el alquiler de herramientas y maquinaria para obras, también comenzó a expandirse en el mercado local. Desde la compañía destacaron los avances registrados en materia de inflación, las perspectivas de estabilidad financiera y la posible recuperación de la construcción como factores centrales para invertir.

Los especialistas explican que las empresas latinoamericanas poseen una ventaja frente a los grandes fondos internacionales, debido a que están acostumbradas a operar en economías atravesadas por inflación, volatilidad cambiaria y modificaciones regulatorias.
Además, numerosos activos argentinos todavía mantienen valuaciones inferiores a las de compañías comparables de Brasil, Chile o México. Esta diferencia permite ingresar al mercado antes de que la consolidación de la estabilidad económica reduzca las oportunidades disponibles y eleve los precios.
