Las franquicias son una manera ideal de llegar al sueño de tener el negocio propio, pero evitando errores de principiante, reduciendo el riesgo y llegando antes al recupero de la inversión inicial. También es la vía predilecta de los que desean adentrarse en el ámbito de la gastronomía pero sin la experiencia necesaria para desarrollar sus propios productos.
Una casa de pastas encaja a la perfección con la definición del negocio de una franquicia. Se reciben todos los días productos frescos para comercializar, entrenamiento para el personal y asesoramiento para el dueño en su negocio.
Franquicia de casa de pastas con rentabilidad del 20%
Allora Pastas es el emprendimiento personal del chef Martín Bizzozero, una casa de pastas de autor en Parque Chas con una imagen impecable y toda la experiencia puesta al servicio del franquiciante.
Con una mínima inversión inicial, una persona puede ser parte del éxito de Allora, teniendo su propio comercio y sin tener que elaborar los productos in situ.
“La rentabilidad en el sector gastronómico argentino suele ser un terreno de márgenes ajustados y alta complejidad operativa”, indicó la marca. Ese es precisamente el obstáculo que su modelo de franquicias planea atacar.

Martín Bizzozero, fundador de Allora Pastas
La marca proyecta facturar hasta $250 millones mensuales con apertura de franquicias, con un plan de tres aperturas por año en CABA y Gran Buenos Aires.
Con esta red en funcionamiento, la empresa proyecta alcanzar una facturación total de entre $200 millones y $250 millones mensuales en un plazo de tres años.
La decisión de franquiciar llega en un momento de madurez operativa para la empresa liderada por el chef Martín “Bizzo” Bizzozero y su socio Mario Federico Álvarez. Tras consolidar un volumen de ventas de entre 2.000 y 2.500 cajas mensuales en su local matriz, y experimentar un crecimiento interanual sostenido del 35%, los socios determinaron que la marca había alcanzado la estabilidad necesaria para dar el salto. “Llegamos a un nivel de producción y elaboración estable y constante”, afirma Bizzo, señalando que el formato de franquicias es el vehículo elegido para “expandir la marca y la propuesta más rápido”.
Inversión inicial y requisitos
El modelo diseñado por Allora Pastas es estrictamente de comercialización, concebido bajo la modalidad “llave en mano”. Esto significa que la empresa matriz se encarga íntegramente de la obra y el equipamiento del local, que requiere una superficie aproximada de 40 metros cuadrados.
Para abrir una franquicia de Allora Pastas se estima que se requiere una inversión inicial mínima de u$s33.000.
La misma cubre la puesta en marcha de un formato reducido, diseñado para zonas de alto tránsito peatonal en CABA y el Gran Buenos Aires, orientadas a un público de poder adquisitivo medio y medio-alto.
La empresa aclaró que su modelo de franquicias proyecta un margen operativo de entre 15% y 20%, una cifra inusualmente alta para el rubro, respaldada por un esquema de producción centralizada que elimina la necesidad de contar elaboración en los locales franquiciados.
“La clave de la rentabilidad del 20% radica en la centralización. Toda la elaboración —que incluye procesos complejos como el braseado de osobuco en horno de barro durante cinco horas para sus famosos ravioles de osobuco- el producto más vendido de la marca- como de todos sus rellenos, se realiza exclusivamente en la planta matriz de Parque Chas. Los franquiciados reciben el producto terminado, lo que reduce drásticamente los costos laborales: la operación de cada sucursal requiere apenas de una o dos personas“, aseguran desde la compañía.
En ese marco, se espera el recupero de inversión e inicio de la etapa de rentabilidad en entre 12 y 18 meses.
El franquiciado compra la totalidad de los productos a la casa central, obteniendo un margen de comercialización del 50%. A nivel macro, la venta de pastas de la marca sostiene un margen bruto aproximado del 40%.

Allora Pastas
“Con un ticket promedio que hoy oscila entre los $40.000 y $45.000, el punto de equilibrio (break-even) para un local franquiciado se alcanza con una facturación de entre $18 y $20 millones mensuales“, calculan en Allora Pastas.
Las proyecciones de la empresa son optimistas: esperan que cada franquicia facture entre $25 y $30 millones mensuales durante su primer año, con un crecimiento estimado del 25% al 30% anual. El tiempo estimado de recupero de la inversión se sitúa en una ventana de 12 a 18 meses.
Propuesta de valor
La propuesta de valor de Allora Pastas la distingue de una fábrica de pastas tradicional. Su diferencia por ingredientes de alta gama, como la sémola rimacinata importada de Bahía Blanca, colorantes 100% naturales y rellenos de alta cocina. “Desde que inicié con este proyecto, mi búsqueda está centrada en que cada pasta tenga una identidad, cambiarle la forma de los rellenos, que tenga una forma, un color, una masa aterciopelada y con una resistencia en la mordida”, explica Bizzo.
Esa complejidad técnica, sin embargo, queda reservada para la casa matriz. El perfil de inversor que busca Allora Pastas no requiere experiencia previa en gastronomía ni en el manejo de franquicias.
“Buscamos inversores con el foco puesto en pequeños negocios pero de alta rentabilidad”, señalan desde la firma. El proceso de inducción incluye una capacitación de 15 días en la casa central suficiente para operar un punto de venta estandarizado que, además, permite a cada franquiciado gestionar sus propios canales de venta online y delivery.
La estacionalidad del negocio muestra una caída lógica en los meses de verano (especialmente enero y febrero), pero el modelo está diseñado para absorber estas fluctuaciones gracias a sus bajos costos fijos operativos.
Otro punto a favor es que la compañía provee al inversor con Manual de marca, asesoramiento, logística y soporte contínuo, además de exclusividad territorial.
La visión a largo plazo de Allora Pastas es escalar progresivamente. “Queremos ir paso a paso, primero ir por zonas clave de Buenos Aires y CABA, para luego proyectar a lo regional, o sea el interior”, concluyen.
Datos básicos de la franquicia
- Zona: CABA o GBA
- Inversión mínima: u$s33.000
- Recupero de inversión (Payback): 12 a 18 meses
- Rentabilidad operativa esperada: 15% – 20%
- Punto de equilibrio (Break-even): $18.000.000 – $20.000.000 mensuales
- Ventas proyectadas (Primer año): $25.000.000 – $30.000.000 mensuales
- Margen sobre producto: 50%
- Personal requerido: 1 a 2 empleados
Los interesados pueden contactarse con el área de franquicias de Allora Pastas vía la web especial de este negocio.
