En esos episodios se escuchaban amenazas directas, incluso de muerte. Incluso uno de los agresores registrados en un material de 2022 tenía antecedentes penales por homicidio.

La presencia de extranjeros y el crecimiento de las tomas
Durante el informe se señaló que la gran mayoría de los habitantes en los barrios formados sobre terrenos ocupados son inmigrantes bolivianos y paraguayos, cuya radicación en el área se consolidó a lo largo de los años.
A su vez, el predio presenta características similares a las de un barrio privado informal: calles cerradas, grandes portones y restricciones para quienes no viven allí. De hecho, en el acceso al barrio ilegal se observa un cartel con la advertencia: “Prohibido el ingreso de personas ajenas al barrio”.
Las consecuencias de las construcciones irregulares también afectan a otras comunidades. Según el informe, las edificaciones levantadas sobre humedales obstaculizan desagües pluviales y redes cloacales, lo que reduce la capacidad de drenaje durante las lluvias y agrava las inundaciones en barrios cercanos.
El caso reavivó las críticas contra la falta de controles, la toma ilegal de terrenos por parte de extranjeros, la complicidad de los políticos kirchneristas y la desigualdad que enfrentan quienes pagan impuestos y deben cumplir con las normas para acceder a una vivienda correctamente.
