Por su parte, los ingresos correspondientes a la Seguridad Social crecieron un 33,8% interanual, ligeramente por encima de la variación estimada de precios, favorecidos por los aumentos salariales de trabajadores comprendidos en convenios colectivos. En paralelo, los derechos de exportación registraron un incremento del 238,4%, impulsados por las operaciones agroindustriales, energéticas y mineras, además de factores vinculados con los precios internacionales y las bases de comparación.

La evolución no fue uniforme. El IVA Impositivo aumentó un 30,5% y el impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios un 21,5%, ambos por debajo de la inflación considerada. Asimismo, la recaudación acumulada entre enero y octubre alcanzó los $196 billones.
Mientras el kirchnerismo insiste en presentar un escenario de recesión, los ingresos tributarios muestran señales de crecimiento de la actividad económica, acompañadas por mejoras en determinados sectores productivos. Aunque la recaudación no constituye por sí sola una medición completa de la actividad, su evolución contradice la idea de un deterioro generalizado y permanente de todos los sectores de la economía.
