Aun así, la cotización mayorista siguió lejos del techo del esquema de bandas cambiarias. La distancia contra el límite superior se mantuvo en torno al 19%, lo que todavía deja margen para que el BCRA compre divisas sin activar intervenciones defensivas.
El dólar oficial tuvo su segunda mayor suba semanal del año
La rueda cambiaria cerró una semana de mayor presión sobre el tipo de cambio oficial. El dólar mayorista avanzó 2,3% semanal, equivalente a $35, y registró su segunda mayor suba semanal del año desde el inicio del nuevo esquema de bandas cambiarias ajustadas por inflación.
En el segmento de contado, el volumen operado volvió a mostrar una plaza activa, con el BCRA nuevamente del lado comprador. La autoridad monetaria extendió así la acumulación de divisas, aunque con compras más moderadas que las observadas durante mayo.
A nivel minorista, el dólar oficial promedio relevado por el BCRA se ubicó en $1.462,21, con una suba diaria de 0,29%. En el Banco Nación, el billete cerró en $1.460 para la venta, lo que llevó al dólar tarjeta a $1.898.
Entre las cotizaciones financieras, el MEP avanzó 0,10% hasta $1.458,79, mientras que el contado con liquidación (CCL) subió 0,30% y se ubicó en $1.519,55. En el mercado informal, el dólar blue se mantuvo estable en $1.435 para la venta, según un relevamiento de Ámbito en la city porteña.
En futuros, los contratos operaron con subas moderadas en casi todos los tramos de 2026 y 2027, con una variación promedio positiva de 0,15%. El mercado pricea un dólar mayorista de $1.454,5 para fines de junio, por encima de los .422 previstos por el REM para el promedio del mes. Sin embargo, para diciembre la curva descuenta un valor de $1.632, por debajo de los $1.658 proyectados por el relevamiento del Banco Central.
Las tasas implícitas se ubicaron en 1,39% mensual para junio, equivalente a 16,72% anualizado, y en 1,68% mensual para julio, equivalente a 20,13% anualizado. Por contrato, junio subió 0,17%, julio 0,20%, agosto 0,17%, septiembre 0,23%, octubre 0,22%, noviembre 0,16%, diciembre 0,21% y los primeros tramos de 2027 avanzaron en torno a 0,09%.
El REM mostró menos presión en inflación esperada
El nuevo Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA también quedó bajo la lupa. Desde PPI destacaron que, por primera vez en varios relevamientos, la encuesta no mostró una revisión al alza en la inflación esperada de corto plazo. La mediana de los participantes volvió a ubicar la inflación de mayo en 2,3% y mantuvo la proyección para 2026 en 30,5%.
El Top 10 de estimadores sí corrigió levemente a la baja sus previsiones. Para mayo redujo la estimación de inflación a 2,3%, desde 2,4%, y mostró una trayectoria algo más benigna para los próximos meses. En términos acumulados, esa corrección implicó una baja de 1,5 puntos porcentuales en la inflación esperada para 2026 dentro del Top 10, que pasó de 33% a 31,5%.
En paralelo, la mediana del REM ajustó marginalmente a la baja su expectativa de tipo de cambio para diciembre de 2026, hasta $1.658 por dólar, mientras que para la tasa TAMAR proyectó 22,1% nominal anual para el mismo horizonte. En el caso del Top 10, la proyección de dólar para diciembre fue menor, en $1.596, y la de TAMAR se ubicó en 21,7%.
Para los próximos meses, el REM espera un dólar mayorista de $1.422 en junio, $1.447 en julio y $1.476 en agosto. Frente al cierre actual del mayorista, eso implica que la cotización ya quedó por encima de la estimación de junio y cerca del valor proyectado para julio.
Menor cobertura oficial y más presión sobre el spot
La dinámica cambiaria de la semana también volvió a poner el foco sobre la intervención oficial en los mercados de cobertura. Desde PPI señalaron que, tras la señal del BCRA en la curva dólar linked, el spot logró mostrar algo más de calma el jueves, cuando cortó tres ruedas consecutivas de subas y cedió marginalmente a $1.436,5.
Según la sociedad de bolsa, luego de que el volumen operado en el bono dólar linked TZV26 superara los u$s500 millones el miércoles, el jueves se negociaron u$s193 millones. A partir de ese movimiento, PPI infirió que la intervención oficial, si existió, fue significativamente menor.
En la misma línea, el interés abierto de futuros subió u$s41 millones, la menor expansión de la semana, aunque acumuló un aumento de u$s322 millones. Para PPI, la lectura debe hacerse junto con la reducción del hedge cambiario otorgado por el sector público consolidado al sector privado.
Remarcaron que una presentación del vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, mostró que la posición vendida de futuros de la autoridad monetaria cerró mayo en torno a u$s200 millones. El dato fue relevante porque las estimaciones privadas la ubicaban bastante más arriba, entre u$s600 millones y u$s1.100 millones.
Según PPI, el recorte del short del BCRA fue sensiblemente mayor al estimado inicialmente: casi u$s2.000 millones, frente a un rango previsto de entre u$s1.100 millones y u$s1.600 millones. Esa menor cobertura oficial ayuda a explicar parte de la presión reciente sobre el mercado spot, en un contexto en el que el tipo de cambio acumuló una suba cercana al 2% en el mes.
El BCRA ya superó la meta, pero el mercado mira las reservas netas
Con las compras de las últimas ruedas, el Banco Central ya superó el piso de la meta anual de acumulación de reservas. La autoridad monetaria lleva adquiridos u$s10.193 millones en 2026, por encima de los u$s10.000 millones planteados como objetivo inicial para todo el año.
El dato marca un cambio respecto de 2025, cuando el equipo económico incumplió la meta de reservas pactada con el Fondo Monetario Internacional. En aquel momento, la prioridad fue sostener la estabilidad cambiaria y evitar una corrección abrupta del tipo de cambio, aun a costa de resignar acumulación de divisas.
Ahora, la discusión pasa por cuánto podrá superar el BCRA ese piso y, sobre todo, cuánto de las compras se traduce en acumulación efectiva de reservas netas. La caída de este viernes volvió a mostrar que el stock bruto no depende únicamente del saldo comprador del Central, sino también de pagos de deuda, movimientos con organismos y variaciones de cotización de activos como el oro.
Por ahora, junio comenzó con compras positivas y un saldo acumulado de u$s437 millones, pero también con mayor presión sobre el dólar oficial y dos ruedas consecutivas de caída en las reservas brutas. El desafío será sostener la acumulación cuando el flujo estacional del agro empiece a perder intensidad y el mercado vuelva a mirar con más atención la demanda de cobertura cambiaria.
