Al depender del contacto visual con la fuente de luz, el sistema de conectividad inalámbrica Li-Fi garantiza privacidad dentro de cada habitación.
20/02/2026 – 09:50hs
La saturación de las redes inalámbricas tradicionales y las interferencias constantes tienen una alternativa en las bombillas LED. El Li-Fi (Light Fidelity, tecnología de comunicación inalámbrica basada en la luz visible) es una posibilidad de mayor potencia frente al Wi-Fi.
Esta innovación utiliza el espectro luminoso para enviar información a velocidades de hasta 100 Gbps. De esta forma, transforma cada luminaria del hogar en un punto de acceso a Internet. El proceso ocurre a través del parpadeo imperceptible de la luz.
Cómo el Li-Fi transforma la conectividad
Según los estándares del IEEE 802.11bb, una norma global aprobada por el Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos para las comunicaciones inalámbricas por luz, el Li-Fi ofrece una conectividad más segura frente a las ondas de radio. La luz no atraviesa las paredes. Esta característica elimina el riesgo de intercepción por parte de un vecino o de un atacante externo desde la calle.
La demanda de ancho de banda, la capacidad máxima y cantidad de datos transmitidos a través de una conexión a Internet en un tiempo determinado, para el teletrabajo y el consumo de video en alta definición crece. El uso de la transmisión de datos óptica hace posible la descarga de películas completas en menos de un segundo, con el solo requisito de ubicarse bajo el haz de luz de una lámpara de escritorio.
El rol de la nanotecnología
La clave del Li-Fi reside en la nanotecnología, la ciencia que manipula la materia a escala atómica y molecular, aplicada a los diodos emisores de luz. Al modular la intensidad de la luz a velocidades de nanosegundos (una milmillonésima fracción de segundo), se logra una transmisión de datos masiva. El ojo humano percibe este fenómeno simplemente como una iluminación constante y relajante.
Esta conectividad es ideal para entornos sensibles a las interferencias electromagnéticas, como hospitales o cabinas de aviones. También resulta perfecta para el hogar moderno, donde el Wi-Fi suele fallar por la gran cantidad de dispositivos conectados de forma simultánea en la misma frecuencia.
El futuro de una red privada y veloz
La implementación del Li-Fi en 2026 es un paso alternativa hacia una red doméstica. Al depender del contacto visual con la fuente de luz, el sistema garantiza privacidad dentro de cada habitación.
La conectividad del futuro próximo no satura el espectro de radio. Esto facilita su convivencia con otros sistemas sin pérdida de señal. En este contexto, el Li-Fi no busca el reemplazo total del Wi-Fi. Su objetivo es actuar como complemento para ofrecer zonas de velocidad en escritorios y salas de estar, áreas con una demanda de datos crítica.
