Más presión para el BCE: la inflación de la Unión Europea toca su nivel más alto en tres años

tupacbruch
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Más presión para el BCE: la inflación de la Unión Europea toca su nivel más alto en tres años

Los elevados precios de la energía tras el inicio de la guerra en Medio Oriente dispararon la inflación de la Unión Europea a su pico de desde 2023. Sin embargo, el banco central europeo se muestra reticente a subir las tasas por tercera vez en el año.

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La inflación en la Unión Europea (UE) se aceleró más de lo esperado. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) tocó su nivel más alto en tres años, producto de los elevados precios de la energía tras el inicio de la guerra en Medio Oriente. Como consecuencia, eso reforzó las expectativas de que el Banco Central Europeo (BCE) seguirá elevando las tasas de interés.

El IPC aumentó 3,8% interanual en septiembre, frente al 3,2% del mes anterior. La última vez que la inflación de la euro zona fue tan elevada fue en septiembre de 2023. Por su parte, la inflación subyacente —que excluye componentes volátiles como la energía y los alimentos— aumentó a 2,5%, como se esperaba.

“La inflación de los precios de la energía siguió siendo el principal factor que impulsó el aumento de la tasa”, explicó el economista del banco ING Bert Colijin en su análisis del dato.

“A pesar de que los precios del petróleo se mantuvieron ligeramente por debajo de los máximos registrados en 2022 y esta primavera (boreal), los precios de la gasolina Euro 95 han alcanzado ahora un máximo histórico”, agregó.

Europa atraviesa un nuevo repunte de la inflación, producto de la falta de avances para poner fin a la guerra en Medio Oriente, lo que ha vuelto a impulsar los mercados del petróleo y el gas natural. Los precios aumentaron más de lo previsto en las cuatro economías más importantes de la UE — Alemania, Francia, Italia y España — y llegaron hasta 5% en el último caso.

Tras el inicio de la guerra entre EEUU e Israel contra Irán, el BCE se vió obligado a subir la tasa de referencia de su política monetaria en dos ocasiones: junio y septiembre, por lo que actualmente se ubica en 2,5%. Su próxima reunión será el 29 de octubre, un día después de que la Reserva Federal de EEUU decida sobre su tasa.

Christine Lagarde dio a entender que las últimas dos subas del BCE fueron suficiente por el momento.

Christine Lagarde dio a entender que las últimas dos subas del BCE fueron suficiente por el momento.

Reuters

El BCE no quiere volver a subir la tasa

La presidenta de la autoridad monetaria, Christine Lagarde, inició esta semana una serie de intervenciones sugiriendo que no hay apuro por endurecer aún más la política monetaria. Afirmó que los mayores rendimientos de las tasas limitarán la expansión económica y reducirán la transmisión del shock energético a los precios en general.

“Lagarde se mostró algo moderada a principios de esta semana, señalando que los efectos de segunda ronda son limitados y que las condiciones financieras ya se han endurecido; sin embargo, el BCE aún tiene trabajo por delante, ya que la inflación fue significativamente más alta en septiembre y persisten presiones inflacionarias más generalizadas”, planteó Colijin.

El BCE quieren evitar que el shock energético se arraigue en la economía a través de factores como fuertes demandas salariales y mayores precios de venta de las empresas.

Una encuesta mensual de la Comisión Europea mostró que las expectativas de las empresas sobre sus precios de venta se mantuvieron por encima de los promedios de largo plazo en todos los sectores, mientras que las expectativas de inflación de los consumidores para los próximos 12 meses aumentaron “notablemente”.

A eso se le agrega que ante el creciente descontento público por la suba de la inflación, países como Alemania han reducido los impuestos a los combustibles para aliviar el fuerte aumento de los precios en las estaciones de servicio. Sin embargo, al BCE le preocupa que este tipo de medidas no focalizadas puedan agravar el problema general en lugar de solucionarlo.

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