Maximiliano Salas ya no forma parte del plantel de River. Este martes se despidió del club sin hablar con la prensa y emprendió viaje hacia Mendoza para incorporarse a Independiente Rivadavia. El atacante, que venía entrenando de manera diferenciada junto a los apartados en el predio de Cantilo, se pondrá rápidamente a las órdenes de Alfredo Berti.
El Millonario lo cede a préstamo por un año, sin cargo y con una opción de compra que ronda los 4 millones de dólares. En un primer momento, la dirigencia buscaba una venta definitiva, teniendo en cuenta que en julio de 2025 había desembolsado ocho millones de euros para activar la cláusula de salida de Racing. Como no llegaron ofertas concretas, finalmente optaron por esta cesión.
El nacido en Curuzú Cuatiá llega a la Lepra mendocina por pedido expreso del técnico. Su rol será ocupar el costado del ataque que quedó libre tras la partida de Sebastián Villa a Boca. Con 28 años, el zurdo necesita recuperar ritmo de competencia después de un tiempo alejado de los partidos oficiales.
Salas no juega desde el 27 de mayo, cuando marcó el único gol en el triunfo 1-0 de River ante Sporting Cristal por la Copa Sudamericana. Desde entonces entrenó con el grupo de marginados conocido como la “banda del container”. Ahora, en Mendoza, apunta a sumar minutos y pelear por un lugar en la próxima edición de la Copa Libertadores.
Un ciclo que no cumplió las expectativas
En River, el delantero disputó 37 partidos, convirtió siete goles y repartió dos asistencias. Los números no alcanzaron para justificar la fuerte inversión que realizó el club para traerlo desde Avellaneda. Esa misma cifra elevada terminó condicionando su continuidad y facilitó la decisión de cederlo.
El paso por el Monumental dejó un sabor agridulce. Llegó con la expectativa de ser una pieza importante en el ataque, pero las lesiones, la competencia interna y el alto costo de su fichaje conspiraron en su contra. Ahora tendrá la chance de reiniciarse lejos de la presión de Núñez.
En Independiente Rivadavia confían en que su experiencia y capacidad de desborde puedan aportar frescura al equipo de Berti. El club mendocino busca reforzar el plantel de cara a un semestre exigente y ve en Salas una opción concreta para el sector ofensivo.
El jugador, por su parte, se enfocará en volver a sentirse importante. Este semestre tendrá dos objetivos claros: recuperar minutos y pelear por la Copa Libertadores. Con la camiseta de la Lepra intentará demostrar que todavía puede rendir a buen nivel y, si las cosas salen bien, el club de Mendoza podría ejercer la opción de compra.
