El presidente Javier Milei eligió las páginas del diario británico Financial Times para exponer una de las apuestas más ambiciosas de su gestión: convertir a la Argentina en un polo de desarrollo para la inteligencia artificial. En una columna firmada junto al ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, defendió la necesidad de crear nuevas reglas de juego capaces de acompañar el surgimiento de tecnologías que, según sostiene, transformarán la economía mundial.
El artículo parte de una mirada histórica. Allí se argumenta que las grandes etapas de expansión económica no solo estuvieron impulsadas por avances tecnológicos, sino también por innovaciones institucionales que permitieron aprovecharlos. En ese marco, Milei vinculó el actual auge de la inteligencia artificial con otros momentos decisivos de la historia económica.
“La máquina y la entidad legal fueron, juntas, la doble hélice de la prosperidad moderna”, afirmó el mandatario.
Los ejes de la propuesta oficial
La iniciativa enviada al Congreso apunta a reformular aspectos centrales de la legislación societaria para adaptarla a una nueva etapa tecnológica.
Uno de los pilares consiste en evitar regulaciones anticipadas sobre la inteligencia artificial. Según la visión oficial, imponer restricciones en una etapa temprana podría frenar el desarrollo de una industria que aún se encuentra en plena evolución.
En ese sentido, Milei sostuvo que el proyecto implica “un compromiso de mantener la IA sin regular para que pueda desarrollarse libremente, sin la mano mortal de una regulación prematura y mal comprendida“.
La propuesta también contempla mecanismos para atraer inversiones internacionales mediante condiciones tributarias competitivas y mayor flexibilidad para definir las normas de gobierno corporativo aplicables a cada organización.
Marco legal para entidades gestionadas por IA
Uno de los aspectos más novedosos de la iniciativa es la incorporación de figuras jurídicas pensadas para una economía donde las decisiones y operaciones puedan ser ejecutadas por sistemas automatizados. La propuesta habilita la constitución de organizaciones que funcionen mediante inteligencia artificial, con capacidad para celebrar contratos, desarrollar actividades económicas y asumir responsabilidades legales sin requerir una conducción humana permanente.
El esquema contempla que personas físicas o jurídicas puedan participar de estas estructuras, aunque su presencia no sería indispensable para su existencia o funcionamiento.
Un lugar para las organizaciones digitales
La reforma también incorpora herramientas legales destinadas al universo de la tecnología blockchain. Entre ellas aparecen las denominadas DAO, modelos organizativos que operan mediante reglas programadas y mecanismos de decisión distribuidos entre sus participantes.
El objetivo oficial es otorgarles reconocimiento formal dentro del sistema jurídico argentino para que puedan desarrollar actividades económicas bajo reglas claras y previsibles.
La elaboración de la iniciativa involucró al Ministerio de Desregulación, al Ministerio de Justicia y a la Secretaría Legal y Técnica.
El plan para captar inversiones en la economía digital
La propuesta forma parte de una estrategia más amplia para posicionar al país dentro de las industrias tecnológicas de mayor crecimiento.
Pocos días antes, el Gobierno había enviado al Congreso un régimen especial orientado a promover desembolsos en infraestructura tecnológica, centros de procesamiento de datos y proyectos vinculados a la inteligencia artificial.
Sturzenegger ya había adelantado parte de esta visión durante Expo EFI, donde sostuvo que “en diez años, el PBI va a estar conformado por agentes de IA”. Además, planteó que la Argentina podría transformarse en una base de operaciones para millones de sistemas autónomos que produzcan servicios y tributen localmente.
Una invitación a las grandes empresas tecnológicas
Más allá de la explicación técnica del proyecto, la publicación tuvo un claro destinatario: los inversores y emprendedores vinculados a la economía digital. El mensaje del Gobierno apunta a mostrar a la Argentina como una jurisdicción abierta a la innovación, con menor carga regulatoria y condiciones diseñadas para atraer proyectos vinculados a la inteligencia artificial.
En ese contexto, Milei presentó al país como una plataforma capaz de competir por inversiones en una industria que mueve miles de millones de dólares a nivel mundial.
“Que Buenos Aires sea para la IA lo que Ámsterdam fue para la era de la navegación a vela”, escribió.
Para respaldar ese planteo, destacó la mejora registrada por el país en los índices internacionales de libertad económica y remarcó el potencial de sectores como la energía y la minería para complementar el desarrollo tecnológico.
El debate por la influencia de Peter Thiel
La presencia en Buenos Aires del empresario estadounidense Peter Thiel durante las semanas previas a la presentación de la iniciativa alimentó cuestionamientos políticos sobre el origen de algunas ideas incluidas en el proyecto.
El fundador de PayPal mantiene desde hace años inversiones en desarrollos vinculados a nuevas formas de organización digital y tecnologías descentralizadas. A partir de esa coincidencia, sectores opositores pusieron el foco en los contactos que mantuvo con funcionarios nacionales y reclamaron precisiones sobre su eventual participación en las discusiones previas al envío de la propuesta al Congreso.
Thiel mantuvo reuniones con Milei y también compartió encuentros con Sturzenegger durante su estadía en el país.
La defensa de la gestión económica
La columna también sirvió para que el Presidente reivindicara el rumbo económico adoptado desde el inicio de su mandato.
“La inflación, antes una amenaza existencial, ha sido controlada —aunque la tarea no ha terminado—. Un superávit fiscal, combinado con el programa de desregulación más ambicioso del mundo, ha devuelto la economía a una trayectoria de crecimiento tras 15 años de estancamiento. Las inversiones fluyen hacia nuestros recursos energéticos y mineros de clase mundial, en una región de estabilidad geopolítica, algo cada vez más escaso“, remarcó.
Apoyos oficiales y contraste con la estrategia de Trump
Las ideas expuestas por Milei encontraron respaldo dentro del Gobierno. Uno de los dirigentes que celebró públicamente la publicación fue el embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford.
“¿Quién hubiera dicho que Argentina estaría alguna vez a la vanguardia mundial en materia de ideas institucionales y jurídicas?“, escribió en su cuenta de X.
El diplomático consideró que la propuesta representa una forma diferente de competir en el escenario global, basada no solo en ventajas impositivas sino también en el diseño de marcos regulatorios innovadores.
Mientras tanto, Estados Unidos avanza por un camino distinto. El presidente Donald Trump firmó recientemente una orden ejecutiva que promueve controles voluntarios sobre los modelos de inteligencia artificial más avanzados antes de su lanzamiento comercial.
La medida busca que las empresas compartan información con las autoridades para evaluar posibles riesgos relacionados con la seguridad nacional y la ciberseguridad. Aunque no establece un régimen obligatorio de licencias, sí incorpora instancias de supervisión que contrastan con el enfoque de mínima intervención que impulsa la administración argentina.
La diferencia refleja dos posturas cada vez más visibles en el debate internacional: quienes consideran que la inteligencia artificial debe desarrollarse con la menor cantidad posible de restricciones y quienes creen necesario establecer mecanismos de control antes de que la tecnología alcance una escala aún mayor.
