Introducción
En agosto, el Gobierno nacional aprobó una nueva normativa que redefine la evaluación del daño por accidentes o enfermedades laborales. Esta normativa, que entrará en vigencia en febrero, reemplazará al sistema vigente desde hace casi 30 años. El Decreto 549/2025, publicado en el Boletín Oficial y firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Guillermo Francos y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, oficializó la implementación del nuevo sistema.
Cambios en la evaluación de incapacidades
A partir de febrero, se aplicará una nueva Tabla de Evaluación de Incapacidades Laborales, también llamada Baremo Laboral. Esta tabla establece criterios médicos, técnicos y científicos unificados para valorar el daño físico o psíquico de un trabajador. Esta nueva normativa reemplaza al Anexo I del Decreto 659/1996, que ha estado en vigor durante casi tres décadas, y será aplicable a todos los casos que no hayan sido resueltos antes de su entrada en vigencia.
El objetivo de esta nueva normativa es garantizar una mayor objetividad, homogeneidad de criterios y actualización con base en avances médicos y tecnológicos. Será obligatoria para todos los casos de incapacidad que no hayan sido resueltos antes de febrero de 2026.
Aprobación técnica y alcance nacional
El cambio fue aprobado por unanimidad en el Comité Consultivo Permanente de la Ley sobre Riesgos del Trabajo (CCP). Además, la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) estará a cargo de dictar las normativas complementarias necesarias para su implementación. También se invita a las provincias a integrar Cuerpos Médicos Forenses, con el fin de homogeneizar la valoración del daño psicofísico en todo el país, evitando diferencias o criterios arbitrarios.
Metodología de cálculo de incapacidades
La nueva normativa establece una metodología de cálculo porcentual y objetiva para determinar el nivel de incapacidad resultante de un accidente laboral o una enfermedad profesional. Entre los factores de ponderación considerados, se incluyen la edad del trabajador, el tipo de actividad y la posibilidad de reubicación laboral.
Clasificación por sistemas del cuerpo humano
El Anexo I del decreto incluye un listado detallado con criterios específicos y porcentajes asignados a cada tipo de lesión o enfermedad. Algunos de los principales sistemas evaluados son la piel, el sistema osteoarticular, la oftalmología, la otorrinolaringología, el sistema respiratorio, el sistema cardiovascular, el sistema digestivo, el sistema nefro-urológico, el aparato genital masculino y femenino, el sistema hematopoyético, el sistema nervioso, la psiquiatría, la infectología, la oncología y la toxicología.
Grados de dificultad y porcentajes
También se define un sistema de niveles de dificultad para realizar tareas habituales, con el siguiente esquema: leve (5%), intermedia (10%) y alta (20%). El porcentaje final de incapacidad se calculará combinando estos niveles con los factores de ponderación y los criterios médicos establecidos en la nueva tabla.
El Gobierno justificó el cambio señalando la necesidad de una actualización normativa coherente con los avances científicos, técnicos y laborales. Según el decreto, la reforma busca mejorar la calidad regulatoria y garantizar procesos más justos, objetivos y predecibles para trabajadores, empleadores, aseguradoras y organismos judiciales.
Impacto en las empresas
Esta reforma es clave para las empresas ya que la actualización de la tabla tiene múltiples impactos en la gestión laboral y financiera de las compañías. Entre los puntos destacados se encuentran la uniformidad en la valoración, la reducción de litigios, procesos más ágiles, prevención más eficiente y previsibilidad financiera. En palabras de estudios especializados en derecho laboral, esta reforma representa una oportunidad para las empresas de ganar previsibilidad y reducir costos asociados a juicios y siniestros laborales.
Preparación de las empresas
Para aprovechar los beneficios de esta reforma y evitar inconvenientes al momento de su entrada en vigor, se recomienda revisar protocolos de seguridad y prevención laboral, capacitar a las áreas de Recursos Humanos y Seguridad e Higiene en los nuevos criterios de valoración, auditar siniestros actuales para anticipar cómo impactarán bajo la nueva tabla, actualizar las coberturas de ART en función de los nuevos parámetros de cálculo y diseñar programas de prevención más enfocados en riesgos específicos identificados por la normativa.
Conclusión
La actualización de la Tabla de Evaluación de Incapacidades Laborales representa una transformación estructural del sistema de Riesgos del Trabajo en la Argentina. Esta reforma es una oportunidad para las empresas de ganar previsibilidad y reducir costos asociados a juicios y siniestros laborales. Sin embargo, para aprovechar al máximo estos beneficios, las empresas deben prepararse adecuadamente para su implementación.
