Pakistán solicitó a Estados Unidos una línea de estabilización cambiaria por u$s10.000 millones, en un movimiento que podría representar un fuerte respaldo para una economía que continúa atravesando problemas de liquidez y restricciones externas. El pedido se conoció pocos días después de que Islamabad asumiera un papel de mediador en las negociaciones vinculadas al conflicto entre Estados Unidos e Irán.
Así, Pakistan pidió el mismo tipo de préstamo al Tesoro que el ofrecido a la Argentina el 20 de octubre del año pasado, pero por un monto menor: el de Argentina fue por u$s20.000, mientras que este es por u$s10.000 millones. El Fondo de Estabilización Cambiaria (Exchange Stabilization Fund, ESF) es un instrumento administrado por el Tesoro de Estados Unidos creado en la década de 1930 para contribuir a la estabilidad del dólar y brindar asistencia financiera en situaciones de tensión cambiaria internacional.
La experiencia de los ESF en EEUU
El fondo está integrado por tres tipos de activos: dólares estadounidenses, monedas extranjeras y Derechos Especiales de Giro (DEG), el activo de reserva internacional emitido por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Entre sus facultades, el ESF puede comprar y vender divisas, mantener activos denominados en monedas extranjeras y DEG, así como otorgar financiamiento a gobiernos extranjeros. Todas las operaciones requieren la autorización expresa del secretario del Tesoro de Estados Unidos, quien cuenta con amplia discrecionalidad para administrar los recursos del fondo.
Desde su creación, el ESF llevó adelante 125 operaciones de asistencia financiera, principalmente dirigidas a países de América Latina. Argentina fue uno de los principales beneficiarios históricos del mecanismo, al recurrir al fondo en 12 oportunidades entre 1959 y 1995.
Según trascendió, la solicitud fue presentada al secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y contempla un mecanismo bilateral con un plazo de hasta cinco años destinado a fortalecer las reservas internacionales, aliviar la presión sobre la rupia pakistaní y reducir la dependencia del financiamiento de organismos multilaterales.
De concretarse, el acuerdo permitiría apuntalar la estabilidad financiera del país mientras continúa implementando el programa de reformas acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que incluye una política fiscal más restrictiva y un endurecimiento monetario.

De concretarse, el acuerdo permitiría apuntalar la estabilidad financiera del país
Gentileza: Whyy
Un pedido en medio de la crisis externa
Pakistán continúa bajo un programa de asistencia del FMI por u$s7.000 millones, que exige aumentos de impuestos, recortes del gasto público y reformas estructurales para estabilizar la economía.
En ese contexto, el ministro de Finanzas pakistaní, Muhammad Aurangzeb, mantuvo una reunión en Washington con Bessent, donde planteó la vulnerabilidad de la economía local frente al deterioro geopolítico en la región.
Según informó el Ministerio de Finanzas de Pakistán, el funcionario también solicitó mayor apoyo de Estados Unidos para facilitar el acceso del país a los mercados internacionales de capitales, fortalecer las reservas internacionales y mejorar la calificación crediticia soberana.
Además, ambas partes reafirmaron su compromiso de profundizar la cooperación económica bilateral, incrementar la inversión estadounidense e impulsar proyectos considerados estratégicos.
El antecedente diplomático
El pedido llega luego de que Pakistán cobrara protagonismo como intermediario en los contactos diplomáticos entre Washington y Teherán durante las últimas semanas, un rol que elevó su perfil internacional y alimentó expectativas de obtener respaldo económico por parte de Estados Unidos y otros aliados occidentales.
Hasta el momento, el Departamento del Tesoro estadounidense evitó realizar comentarios sobre la solicitud, mientras que el Gobierno pakistaní tampoco confirmó oficialmente el contenido del pedido.
Qué es una línea de estabilización cambiaria
Las líneas de estabilización cambiaria son instrumentos excepcionales mediante los cuales el Tesoro de Estados Unidos puede ofrecer dólares, garantías o acuerdos de swap para reforzar las reservas internacionales de un país y contribuir a estabilizar su moneda.
A diferencia de las líneas permanentes de swap que mantiene la Reserva Federal con algunos de los principales bancos centrales del mundo, estos mecanismos suelen utilizarse de forma puntual para asistir a economías que enfrentan tensiones cambiarias o financieras.
