La plata supera a Bitcoin como activo de reserva de valor
En los últimos meses, la plata ha superado a Bitcoin en términos de valor, destacándose como un activo de reserva de valor junto con el oro. Este cambio en el mercado de materias primas ha sido inesperado y ha posicionado a la plata en una posición dominante, desafiando la hegemonía que Bitcoin había estado ganando.
El ascenso de la plata
En enero de 2026, la plata alcanzó un máximo histórico de 117 dólares por onza antes de estabilizarse en 112 dólares. Esto es un aumento significativo en comparación con enero de 2019, cuando el precio de la onza de plata era de solo 15 dólares. Este aumento en el valor de la plata indica que Bitcoin está perdiendo terreno, ya que su valoración actual es de alrededor de 781 onzas de plata por Bitcoin. Esto representa una pérdida considerable de la ventaja relativa que la moneda digital había acumulado.
A pesar de la tendencia general desde 2019 que ha sido favorable a Bitcoin, el rendimiento acumulado de la plata ha superado al de la moneda digital desde principios de 2021 hasta principios de 2026.
La inteligencia artificial impulsa el precio de la plata
Según el analista e inversor Víctor Dergunov, existen varios factores fundamentales que están impulsando el aumento de los precios de la plata. Entre ellos se incluyen la escasa oferta global y la fuerte demanda del metal, debido a su uso industrial y al avance de los centros de datos de inteligencia artificial (IA). Además, la demanda de activos refugio ha aumentado debido a las incertidumbres geopolíticas y al aumento de la oferta monetaria.
La plata es esencial en el desarrollo de la IA, ya que es el metal que mejor conduce la electricidad y el calor. Estas cualidades son vitales en los centros donde se entrenan y ejecutan los modelos de IA, que generan mucho calor y necesitan transmitir señales a alta velocidad sin perder energía. Este proceso requiere el uso de plata, que se utiliza para fabricar conectores eléctricos, interruptores y las capas de contacto en los chips y semiconductores más avanzados.
China también favorece a la plata
Otro factor que favorece el crecimiento del mercado de la plata es la alta demanda de este metal como refugio de valor. Un informe de Bloomberg indica que el reciente aumento récord de la plata está respaldado por una creciente demanda física, combinada con un interés especulativo en un mercado relativamente ilíquido. Los compradores en China están liderando este impulso.
Bitcoin se enfrenta a desafíos
En contraste con la plata y el oro, Bitcoin se enfrenta a desafíos que limitan su impulso en el entorno macro actual. Uno de los principales riesgos es el avance de la computación cuántica, que podría comprometer en el futuro los sistemas criptográficos que protegen las claves privadas de los usuarios. Además, sigue siendo difícil convencer a los gobiernos e instituciones fiduciarias para que compren un activo emergente como Bitcoin.
Refugio contra el dinero fiat en la era de la IA
Los factores mencionados anteriormente ponen de manifiesto un contraste que es relevante en estos inicios de 2026. Por un lado, hay un repunte de los metales preciosos (oro y plata). Por otro lado, hay un estancamiento de Bitcoin. Esta situación parece responder a una reconfiguración de la confianza en el sistema financiero.
Agustín Kassis, CEO de La Crypta, una organización dedicada al desarrollo y educación del ecosistema de Bitcoin, señala que el interés por los metales nace del temor de los inversionistas hacia la fragilidad de las monedas fiat. Este fenómeno se intensifica cuando los bancos centrales ejecutan políticas de expansión monetaria agresiva. En esos escenarios, el capital suele refugiarse en activos con escasez programada o física que no pueden ser manipulados por decisiones políticas.
Conclusión
A pesar de que la plata lidera el impulso actual gracias a su esencialidad industrial, la tesis de Kassis sugiere un cambio de paradigma. A medida que la economía se automatice, el oro y la plata podrían ceder su dominio histórico ante Bitcoin, un activo diseñado para integrarse de manera nativa en la arquitectura de máquinas y humanos por igual.
