Bitcoin inicia 2026 con un impulso positivo pero enfrenta una prueba de resiliencia
Bitcoin comenzó el año 2026 con un impulso positivo, cotizando por encima de los 90.000 dólares. Sin embargo, los especialistas de la firma de análisis on-chain, Glassnode, advierten que la continuidad de la subida no está garantizada en temporalidades mayores. En este escenario, el precio de bitcoin enfrenta una prueba de resiliencia, con el mercado evaluando si el movimiento actual puede consolidarse o si se trata de un repunte transitorio.
El mapa de calor y su significado
Según un reciente informe de Glassnode, el nivel actual del mercado se encuentra dentro de un denso grupo de oferta de tenedores a largo plazo acumulado entre abril y julio de 2025, un período marcado por una distribución sostenida cerca de los máximos del ciclo. En términos prácticos, esto significa que el precio se mueve dentro de una zona donde se concentra una gran cantidad de BTC en manos de inversionistas de largo plazo, que históricamente han tendido a vender en estos niveles.
Reducción de la presión vendedora de los tenedores de largo plazo
Por otro lado, los analistas de Glassnode advierten que la presión vendedora de los tenedores de largo plazo (LTH, por sus siglas en inglés) comienza a moderarse. Estos inversionistas, que mantienen BTC por más de cinco meses, siguen vendiendo, pero a un ritmo mucho menor que el observado durante el tercer y cuarto trimestre de 2025. Esto sugiere que, si bien la distribución continúa, la intensidad de las ventas se está reduciendo.
Estabilización en los ETF de bitcoin
Además, los flujos vinculados a ETF de bitcoin muestran señales de estabilización tras varios meses de fuertes salidas. Según el informe de Glassnode, la presión vendedora de largo plazo comenzó a agotarse. Esto indica que los grandes inversionistas están retomando exposición de forma gradual a través de ETF, más allá de la operativa de corto plazo.
Baja volatilidad en el mercado de bitcoin
La volatilidad del mercado de bitcoin se mantiene en niveles bajos, una señal que refleja calma en el corto plazo, pero no una eliminación del riesgo. Según el informe de Glassnode, “esto no indica que la incertidumbre haya desaparecido, sino que el riesgo se está posponiendo”. En ese sentido, el mercado de opciones sugiere que los inversionistas no esperan movimientos bruscos inmediatos. Sin embargo, sí reconocen que un ajuste más fuerte podría llegar más adelante.
Conclusión
De cara a los próximos meses, los analistas de Glassnode señalan que el panorama subyacente parece cada vez más positivo. Con la disminución de la presión vendedora y el riesgo de volatilidad pospuesto en lugar de eliminado, las entradas relativamente modestas podrían volver a generar respuestas desproporcionadas en los precios. Si la acumulación al contado y la demanda institucional impulsada por ETF continúan recuperándose, la fase de consolidación actual podría servir de base para una renovada expansión de la tendencia.
En resumen, si bien bitcoin aún arrastra riesgos latentes y una volatilidad contenida, la reducción de la presión vendedora y el regreso gradual de la demanda institucional abren la puerta a movimientos más fuertes ante entradas de capital relativamente pequeñas. En ese marco, los datos on-chain no señalan una debilidad estructural, sino una fase de consolidación y definición. Así, la lateralización actual podría no ser un freno, sino la base desde la cual el precio intente construir el próximo tramo de su tendencia. Para ello, será clave que el mercado logre absorber la oferta remanente de los tenedores de largo plazo.
