Las tasas de interés han experimentado una gran volatilidad en el mercado financiero, especialmente desde mediados de año hasta las elecciones de medio término. La eliminación de las LEFIs y un intento fallido por establecer una tasa endógena provocaron una crisis de liquidez que culminó en un fuerte apretón monetario, con encajes bancarios en niveles máximos y la intervención del Banco Central en el nivel de la tasa a través de operaciones en la bolsa.
### El apretón monetario preelectoral y las tasas por las nubes
En junio, el Banco Central cambió su enfoque hacia el control de agregados monetarios en lugar de utilizar las tasas de interés como ancla para la desinflación. La eliminación de las LEFIs y el ajuste en los encajes bancarios desencadenaron una montaña rusa en las tasas, con un clima extremadamente volátil en instrumentos como las cauciones bursátiles.
Paralelamente, se implementó un fuerte apretón monetario para controlar la liquidez en el mercado, elevando los encajes bancarios a niveles históricos. El Banco Central utilizó diversas herramientas, como los pases activos y la rueda de simultáneas de BYMA, para controlar las tasas de interés.
Después de las elecciones de octubre, el Banco Central comenzó a reducir el piso de tasas y a desarmar el apretón monetario, buscando una normalización de la política de encajes. En diciembre, se anunciaron medidas para controlar las tasas, incluyendo intervenciones de mercado abierto y la recalibración de las bandas cambiarias.
### Diciembre con miras a 2026: ¿cómo será la dinámica de tasas?
A pesar de los esfuerzos por establecer tasas endógenas, el Banco Central anunció medidas para controlar las tasas en diciembre. Se espera que el nuevo esquema monetario incentive a los inversores a optar por deuda a largo plazo, pagando tasas más bajas en instrumentos de corto plazo.
### ¿Se viene una mayor compresión en las tasas durante 2026?
Según el economista Matías Rajnerman, es probable que la tasa de interés comprima el próximo año, dependiendo de la nominalidad y la dinámica de los encajes. Si el Banco Central reduce los encajes, los bancos tendrán más liquidez y podrían prestar dinero más barato, lo que beneficiaría a las empresas y potencialmente estimularía la inversión.
Por otro lado, el economista Eric Paniagua señaló que el mercado espera una disminución de las tasas para converger con la inflación y reducir el carry trade. La amplitud de las bandas cambiarias podría generar volatilidad a corto plazo, pero se espera una tendencia a la baja en las tasas, especialmente en el crédito a empresas.
En resumen, el panorama para las tasas de interés en 2026 es incierto, con posibles fluctuaciones en función de diversos factores económicos y políticos. La normalización de la política monetaria y la búsqueda de tasas más estables y coherentes marcarán la pauta para el próximo año en el mercado financiero.
