Periodista: ¿Qué es PagBrasil y cómo fue su recorrido desde que arrancó la compañía?
Ralf Germer: PagBrasil es una empresa de pagos brasileña. Yo soy alemán de origen, pero cuando era joven estudié en un colegio alemán-brasileño en San Pablo. Después volví a Alemania, estudié Economía e Ingeniería, trabajé y viví varios años en España.
Durante esos años en Barcelona surgió la idea de crear una empresa de pagos. Yo tenía otra empresa que vendía software a todos los países donde se habla portugués. En Brasil me encontré con el problema de que los brasileños tenían métodos de pago locales que yo no podía ofrecer desde España. Entonces empecé a buscar una solución de pagos brasileña que pudiera procesar los pagos dentro de Brasil y después enviar el dinero en dólares o euros a España. Pero en esa época, alrededor de 2008, no existía.
Ahí surgió la idea de solucionarlo y que si no existía tenía que crearlo. Más tarde me asocié con Alex mi socio, en Porto Alegre, que ya tenía una solución de pagos creada para su propio negocio.
Así nació la empresa. En 2010 empezamos a procesar pagos internacionales de empresas de todo el mundo que vendían al mercado brasileño. Cuatro o cinco años después ingresamos al mercado nacional brasileño, procesando pagos para empresas brasileñas dentro del propio país.
En 2023 lanzamos PIX Internacional, como lo llamábamos en ese momento. Era una solución que permitía a los brasileños pagar con PIX en el extranjero. Después evolucionó hacia Roaming Pay, que hoy utilizan muchos argentinos y personas de otros países de América Latina para pagar con PIX en Brasil.
P.: ¿De qué forma consiguió financiamiento cuando creó la compañía? ¿Fue a través de rondas de inversión o con recursos propios?
R.G.: Es una muy buena pregunta. PagBrasil fue mi tercer emprendimiento. Primero creé, junto con un socio, una empresa de telefonía por internet. Eso fue alrededor de 2005, cuando esa tecnología surgió. Financieramente fue un fracaso, pero aprendí muchísimo. Después creé la empresa de software que mencioné antes y cuando fundamos PagBrasil yo ya tenía una empresa, mi despacho y empleados. Mi socio Alex también tenía su empresa, entonces teníamos ingresos de esas empresas.
Entonces decidimos crear PagBrasil sin capital de riesgo ni capital de terceros. Empezamos pequeños, utilizando la infraestructura y los recursos financieros que ya teníamos.
Durante los primeros años reinvertimos todo. La ventaja era que no necesitábamos cobrar un sueldo porque ya teníamos ingresos provenientes de nuestras empresas existentes. Durante los primeros años no sacamos nada, reinvertíamos todo.
Hasta hoy seguimos reinvirtiendo la mayor parte de los beneficios. Después de más de 16 años, PagBrasil continúa siendo una empresa independiente, sin deuda y sin inversiones exteriores. Esto es una cosa rara en el mundo tecnológico, donde normalmente las empresas necesitan captar capital para financiar su crecimiento.
P.: ¿Qué porcentaje del volumen internacional de PagBrasil pasa por Argentina? ¿Es uno de los principales mercados?
R.G.: Hoy tenemos oficinas en Porto Alegre, donde está nuestra sede principal, en San Pablo, en Barcelona y también presencia en Singapur. Negocios tenemos en el mundo entero. En cuanto a nuestra solución que conecta sistemas de pagos instantáneos entre países, Argentina es probablemente el mercado más importante.
El mayor flujo turístico entre países de América del Sur ocurre entre Argentina y Brasil. Los argentinos gastan mucho en Brasil y los brasileños viajan mucho a Argentina. Eso varía según el tipo de cambio y la situación económica de cada país, pero siempre es un corredor muy relevante.
También estamos conectados con Uruguay, Paraguay, Perú, Colombia y Chile. Es curioso el caso de Chile, porque era un país que no tenía pagos instantáneos. Durante mucho tiempo fue un país muy bancarizado donde la gente utilizaba muchas tarjetas. Sin embargo, el Gobierno decidió desarrollar un sistema de pagos instantáneos como ya existe en otros países.
Esta es una tendencia mundial. Nosotros queremos conectar los sistemas de pagos instantáneos del mundo entero. Ya tenemos conexiones con Europa, Asia Pacífico y China. La intención es conectar el sistema de pagos instantáneos en el mundo entero.
P.: ¿Cómo funciona la infraestructura? Si un brasileño viaja a Argentina y paga en un comercio argentino, ¿PagBrasil realiza automáticamente la conversión?
R.G.: Correcto. Nosotros somos un proveedor de infraestructura. Nuestros clientes y nuestros aliados son los bancos. No ofrecemos una billetera propia. Por ejemplo, si un cliente del Banco Itaú viaja a Argentina y escanea un QR argentino desde la aplicación de su banco, ese QR es enviado a nuestra plataforma. Nuestra tecnología identifica el país, la moneda y el sistema utilizado. Convierte automáticamente el importe a reales brasileños y al brasileño le muestra el valor final en su aplicación bancaria en reales.
El usuario confirma la operación y nosotros liquidamos pesos argentinos al comercio y reales brasileños al usuario. Todo ocurre de manera transparente y prácticamente instantánea.
P.: ¿Ve a PIX como un complemento o como un competidor de Visa y Mastercard?
R.G.: Yo veo a PIX principalmente como una infraestructura de pagos. Claro que es una nueva tecnología y compite en algunos aspectos, pero lo considero más una infraestructura pública. El Banco Central de Brasil creó PIX como un sistema abierto. A diferencia de Visa o Mastercard, que son sistemas cerrados, cualquier empresa que cumpla los requisitos regulatorios puede participar.
Incluso Visa y Mastercard utilizan PIX. Me gusta compararlo con la infraestructura vial de un país. Una buena red de carreteras impulsa la economía. Lo mismo sucede con una buena infraestructura financiera.
PIX permitió crear soluciones más eficientes con costos más bajos, que impulsa la economía. No la veo como una competencia directa a las tarjetas. Inicialmente sustituyó principalmente al efectivo y a las transferencias tradicionales menos efectivas y más caras. Las tarjetas continúan creciendo, aunque a un ritmo menor.

Las tarjetas siguen teniendo tres ventajas principales. La primera es el pago por aproximación, esta tecnología en Pix ya existe pero es poca utilizada. La segunda es el crédito: comprar hoy y pagar después. La tercera son los programas de beneficios, puntos y millas.
Creo que PIX seguirá ganando participación, pero las tarjetas y PIX coexistirán durante mucho tiempo. Y eso es positivo, porque no creo que sea bueno que un país tenga un único sistema de pagos. La competencia incentiva la innovación y ofrece más opciones para los usuarios.
P.: Estamos hablando de un sistema de pago regional. Es muy ambicioso y al mismo tiempo implica muchísimo trabajo conectar distintos países. ¿Cómo surgió esa idea?
R.G.: Para nosotros siempre están las personas en el centro. La experiencia de las personas y mejorarles la vida es lo más importante. Quizás tenemos una pequeña participación en mejorar la vida de alguien cuando puede pagar de una manera más sencilla. Eso está en el centro de nuestras actividades.
Lo que vemos es una tendencia mundial hacia los sistemas de pagos instantáneos. No solamente en América Latina, donde existe una gran necesidad de inclusión financiera para una parte de la población que antes dependía exclusivamente del efectivo. También sucede en otras regiones. Europa, por ejemplo, tiene niveles muy altos de bancarización y aun así desarrolla su propio sistema de pagos por cuestiones de soberanía tecnológica y financiera.
Es una tendencia global. El problema es que cada país desarrolla su propia solución. Brasil tiene PIX, Argentina tiene Transferencias 3.0, Colombia tiene su sistema, Europa tiene el suyo, China también.
Pero esos sistemas no se comunican entre sí. Y hay que conectarlos porque cuando viajamos no queremos volver al pasado y depender del efectivo para pagar en otro país. Tampoco queremos depender exclusivamente de las tarjetas y asumir costos adicionales o posibles inconvenientes.
P.: Argentina tiene además muchas billeteras virtuales. ¿Están pensando en alianzas con billeteras digitales argentinas o de otros países?
R.G.: Sí. Nuestra infraestructura es abierta tanto para bancos como para billeteras digitales. Depende mucho del país. En Brasil las billeteras digitales no tienen una importancia tan grande como en Argentina. En Argentina tienen una participación enorme y un rol muy relevante dentro del sistema financiero.
En Brasil ocurrió algo diferente. PIX ayudó a mantener los pagos dentro de las aplicaciones bancarias. Pero nuestra infraestructura funciona perfectamente para ambos modelos y estamos abiertos a trabajar con bancos y billeteras.
P.: ¿Qué barreras regulatorias encontraron en los países donde operan o quieren operar?
R.G.: Hay dos grandes barreras de entrada. La primera es la regulación. La segunda es la tecnología. Lo que hacemos es innovación real. Muchas veces no existe una solución previa que podamos simplemente adaptar. Tenemos que construirla desde cero. Y eso implica que la solución sea compatible con los sistemas existentes y también con las regulaciones de cada país. Tenemos una propuesta nueva que muchas veces no estaba prevista por la reglamentación. Por ejemplo, en Uruguay existe un beneficio para turistas extranjeros que pagan con tarjeta: reciben una devolución del IVA. Esa ventaja estaba regulada únicamente para tarjetas.
Tuvimos que trabajar con el Gobierno para ampliar la normativa y permitir que ese beneficio también pudiera aplicarse a pagos instantáneos como PIX. Hoy eso ya es posible. Entonces innovar implica muchas veces acompañar procesos regulatorios para que puedan adaptarse a nuevas tecnologías.
P.:¿Qué visión tiene sobre las stablecoins para pagos internacionales?
R.G.: Nosotros siempre optamos por una estrategia muy conservadora respecto del movimiento del dinero. Queremos innovar en la experiencia de pago, pero ser extremadamente conservadores en la gestión de fondos. Algunas empresas utilizan stablecoins para transferencias internacionales. Nosotros decidimos no hacerlo. Y creemos que fue una buena decisión porque recientemente el Banco Central de Brasil anunció regulaciones que restringen el uso de stablecoins para determinadas operaciones internacionales empresariales.
El Gobierno quiere mantener control sobre los flujos financieros internacionales para prevenir fraudes, lavado de dinero y actividades ilegales. Creo que eso es correcto y es importante para la sociedad.
Quizás en el futuro existan mecanismos que permitan combinar seguridad regulatoria con estas nuevas tecnologías. Pero hoy es muy importante que sea seguro, que sea aceptado por la sociedad y que sea controlado.

La fuerte expansión de Pix en Brasil
P.: ¿Qué países de América Latina cree que están más preparados para adoptar una experiencia similar a PIX?
R.G.: Brasil y Argentina están claramente entre los más avanzados, que tienen una buena infraestructura. Colombia está avanzando muy bien. Perú también está bien preparado para sistemas interoperables. Uruguay tiene infraestructura, aunque todavía no tiene un uso tan masivo pero tiene la intención de promoverlo. Chile anunció recientemente que avanzará en esa dirección. Nosotros acompañamos muy de cerca estos procesos.
Creemos que los países que no implementen sistemas modernos de pagos instantáneos corren el riesgo de quedar atrás económicamente. No se trata solamente de conveniencia para el usuario o inclusión financiera. También es un factor importante en el crecimiento económico.
P.: ¿Cómo imagina el sistema de pagos dentro de diez años?
R.G.: Diez años no es tanto tiempo dentro del sector financiero porque existen muchas regulaciones y procesos de adopción. Pero creo que los pagos instantáneos se convertirán en el sistema predominante a nivel mundial. Van a sustituir progresivamente al efectivo, a las transferencias tradicionales e incluso a una parte importante de los pagos con tarjeta.
P.: ¿Qué volumen de transacciones realizan actualmente y cuáles son los próximos países donde esperan expandirse?
R.G.: No puedo compartir cifras exactas porque trabajamos junto a muchos aliados y nuestra política corporativa no permite divulgar determinados datos. Lo que sí puedo decir es que tenemos objetivos muy ambiciosos. Este año esperamos mover alrededor de u$s1.000 millones a través de estos sistemas de pagos instantáneos. Y el próximo año aspiramos a superar los u$s2.000 millones.
Estamos trabajando con prácticamente todos los países de América Latina que poseen sistemas de pagos instantáneos, incluyendo Colombia, México, Perú y Chile. Además, uno de nuestros próximos pasos más importantes será la expansión hacia Europa y Asia.
Ya tenemos una alianza con una empresa de Singapur conectada con múltiples mercados de Asia-Pacífico. Estamos próximos a lanzar la primera funcionalidad que permitirá a una billetera asiática realizar pagos en Brasil y Argentina. También tenemos otras alianzas en desarrollo que todavía no podemos anunciar. Pero este año habrá novedades muy importantes. Nuestro ecosistema crecerá de forma global y muy significativa.
