Wall Street en 2025: un año de altibajos
Wall Street ha experimentado un año lleno de altibajos, comenzando con la guerra comercial entre Estados Unidos y China que causó un crash bursátil. Sin embargo, gracias al recorte de tasas de la Reserva Federal y al auge de las grandes empresas tecnológicas, como Nvidia, la bolsa estadounidense ha alcanzado máximos históricos.
El S&P 500 ha subido un 14,8% en lo que va de 2025, operando en su nivel más alto hasta la fecha. El Nasdaq ha aumentado un 18%, seguido por el Dow Jones, que ha avanzado un 12,4%.
Los analistas señalan que la economía estadounidense se ha mantenido sorprendentemente resiliente a pesar de las tensiones comerciales. La rápida negociación de acuerdos comerciales ha ayudado a moderar la incertidumbre inicial.
El boom de la IA: ganancias extraordinarias y dudas persistentes
A pesar de los buenos resultados en Wall Street, se ha observado una fuerte concentración del crecimiento en empresas tecnológicas, como las “Siete Magníficas”. Esto ha generado cierta volatilidad en el mercado, ya que cualquier decisión política puede impactar directamente en las cotizaciones de estas empresas.
Las dudas sobre la sostenibilidad del boom de la Inteligencia Artificial persisten. Aunque las empresas tecnológicas mantienen balances sólidos, la interrelación entre ellas puede amplificar la posibilidad de un shock si los resultados esperados no se materializan.
la empresa con mayor capitalización bursátil del mundo, es la gran ganadora de 2025.” title=”Nvidia, la empresa con mayor capitalización bursátil del mundo, es la gran ganadora de 2025.” width=”730″ height=”410″>Se espera que en 2026 los inversionistas adopten un enfoque más selectivo en la construcción de sus portafolios, con posibles rotaciones fuera del sector tecnológico. Las dudas en torno a la rentabilidad futura del gasto en inversión para IA podrían generar mayor volatilidad en los mercados.
2026: desafíos y riesgos
Para el próximo año, se espera un escenario geopolítico más tranquilo, pero el riesgo sigue presente. Una escalada de tensiones entre Estados Unidos y China podría afectar las cadenas de suministro y la dinámica inflacionaria global.
Existe también la posibilidad de un error de política monetaria, que podría desencadenar correcciones en los activos financieros. El cambio de gestión en la Reserva Federal de Estados Unidos y el movimiento del banco central de Japón
