Reforma laboral: el Gobierno se juega la “letra chica” y define qué cambios acepta en la recta final

tupacbruch
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Reforma laboral: el Gobierno se juega la “letra chica” y define qué cambios acepta en la recta final

A 48 horas de la sesión del Senado donde se votará el proyecto de reforma laboral, el gobierno de Javier Milei entra en la etapa de definición sobre las correcciones que propusieron gobernadores y senadores dialoguistas, dado que lo que estará en juego no será ya la aprobación del proyecto, que parece casi asegurada, sino la “letra chica”, es decir, el articulado final.

Es por ello que la jefa del bloque de senadores, Patricia Bulrich, convocó a una nueva reunión para este lunes con los senadores dialoguistas, la mayoría de ellos alineados con los gobernadores que cuestionan principalmente el capítulo fiscal del proyecto, el cual rebaja Ganancias para empresas y afecta la recaudación de las provincias en $1,5 billones aproximadamente, según sus cálculos.

También el ministro del Interior, Diego Santilli, el interlocutor de Milei con los gobernadores, señaló este lunes por la mañana en declaraciones radiales que “el objetivo es tener una modernización laboral” y que “obviamente, la tarea de Patricia y su equipo en el Senado es aceptar alguna corrección, algún tema que se vislumbre importante”.

El retiro del capítulo fiscal del proyecto de “modernización laboral” es una opción que Bullrich planteó dentro del Gobierno para asegurarse los votos, despejar resistencias y evitar que, eventualmente, esa parte sea rechazada en el recinto durante la votación en particular por no contar con los votos. Sin embargo, chocó con la negativa del ministro de Economía, Luis Caputo.

Reforma laboral: dudas y especulaciones sobre el capítulo fiscal que traba los acuerdos 

A medida que se acerca la sesión y no aparece un acuerdo entre la Nación y las provincias -que propusieron el retiro de ese capítulo o en su defecto mecanismos de compensación- ese punto se vuelve clave. Cerca de uno de los gobernadores que mejor diálogo tiene con la Casa Rosada señalaron a iProfesional que el oficialismo “no llega con los votos” para sostener esa parte.

“O lo dejan caer en el recinto o lo retiran. Ahora están en eso”, confirmó a este medio en la tarde del lunes otra fuente allegada a uno de los gobernadores que negocian con la administración de Milei. Se refirió así al controvertido capítulo que rebaja Ganancias. En la Casa Rosada se mantenía hasta el momento la postura de dejarlo como está, pero hay un sector que no descarta un cambio de último momento.

Los bloques dialoguistas con los que trabaja Bullrich reúnen un total de 44 votos y ninguno le planteó hasta el momento un rechazo cerrado al proyecto. De hecho, tanto en la UCR como en bancadas provinciales alineadas con gobernadores han dado gestos de sobra a favor de que la iniciativa de Milei se apruebe y pase a Diputados.

El problema del oficialismo está en que, luego de la eventual aprobación en general, se deben votar uno por uno los capítulos. Allí es donde el proyecto podría verse modificado y el ideal para La Libertad Avanza (LL) es que esos cambios sean consensuados y no impuestos por la fuerza de los votos de algún sector descontento.

La opción de “dejar caer” el capítulo impositivo -que se volvería una posibilidad muy concreta si el Gobierno decide dejarlo como está- no es la que más agrada al oficialismo ni a sus aliados en el Senado, precisamente porque se vería como una modificación por la fuerza y le quitaría épica al triunfo que buscan los libertarios y en particular Bullrich.

¿Qué otros reclamos de cambios giran alrededor del debate del Senado?  

Además del capítulo fiscal, que reduce las alícuotas para las sociedades de capital en las escalas más altas (del 30% al 27% y del 35% al 31,5%), durante durante el debate en la comisión en diciembre pasado y en las charlas que mantuvo Bullrich con los aliados hubo otros temas que recibieron observaciones.

Uno de ellos es la habilitación para depositar sueldos en billeteras virtuales, un tema muy resistido por los bancos. Otro fue el financiamiento del Fondo de Asistencia Laboal (FAL) para despidos  con una parte de los aportes que hoy van a la ANSES. El oficialismo también recibió pedidos para dejar de lado la eliminación de estatutos profesionales, entre ellos el Estatuto del Periodista (ley 12.908), entre otros puntos.

Entre los puntos observados también está la eliminación de aportes obligatorios a sindicatos y a cámaras empresariales. El conflicto con el sindicalismo por el fin de la obligatoriedad de la “cuota solidaria” que el empleador debe retenerle a los no afiliados ya está planteado, pero la CGT y la CTA rechazan igualmente el proyecto en su totalidad y lo demostrarán con una movilización masiva al Congreso el miércoles, cuando sesiones el Senado.

En el caso del sector empresarial, la queja proviene principalmente de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), quienes alertaron que la eliminación de esos aportes afectaría especialmente a la pequeñas y medianas empresas del interior del país.

Luego del anterior encuentro que mantuvieron los jefes bloque la semana pasada, Bullrich adelantó que la iniciativa tendrá algunas modificaciones a partir de las sugerencias recibidas pero que no las darán a conocer hasta el día de la sesión. Ahora, en la cuenta regresiva para la sesión, la jefa del bloque LLA y la Casa Rosada empiezan a afinar el lápiz para ver qué aceptan y qué no, mientras cuentan los votos.

La reforma laboral, en cuenta regresiva: el “poroteo” de votos para la sesión

La Libertad Avanza confía en sumar a sus 21 senadores a los tres del PRO y a los 10 de la UCR, aunque en el bloque radical señalan que por el momento “el 70% del bloque está para apoyar”. Las dudas pasan por lo que harán Maximiliano Abad (Buenos Aires); Daniel Kroneberger (La Pampa) y Flavio Fama (Catamarca), que se muestran más duros.

Según supo iProfesional de fuentes parlamentarias, en el oficialismo creen que tendrán también el apoyo del correntino Carlos “Camau” Espínola, del bloque Provincias Unidas; de la tucumana Beatriz Ávila, por el bloque Independencia que responde al gobernador Osvaldo Jaldo y de la chubutense Edith Terenzi, cercana a Ignacio Torres.

En la misma cuenta ponen a Carlos Arce y Sonia Rojas Decut y a la neuquina Julieta Corroza. Hasta ahí son 37 votos, la mayoría básica para tener quórum y aprobar la iniciativa. También esperan sumar al catamarqueño Guillermo Andrada, punto del gobernador Raúl Jalil. El senador por Catamarca es uno de los cinco integrantes de Convicción Federal, que forma parte del interbloque peronista -ahora llamado Popular- pero está cada vez más lejos de la conducción kirchnerista.

Pero esa bancada todavía no adelantó su voto. Es posible que se dividan. En cualquier caso, al menos cuatro de sus miembros -la jujeña Carolina Moisés, el puntano Fernando Salino, el riojano Jesús Rejal y la tucumana Sandra Mendoza- se cuentan hoy como indefinidos y se suman al interrogante que representan los tres radicales díscolos.

Tampoco aseguró su voto por ahora Flavia Royón (Salta). Alineada con el gobernador Gustavo Sáez, se perfila para votar a favor del proyecto de reforma laboral en general pero está a la espera de lo que se defina con el capítulo fiscal y, además, hizo observaciones sobre el financiamiento del FAL, según trascendió desde la provincia. El otro voto en duda es el de la cordobesa Alejandra Vigo, compañera de Espínola en Provincias Unidas y esposa del exgobernador Juan Schiaretti.

Del otro lado, el rechazo a la iniciativa parte de un piso de 23 votos. Es la suma de los 21 del bloque Justicialista que lidera el trío José Mayans, Anabel Fernández Sagasti y Juliana di Tullio, y los dos senadores del Frente Cívico por Santiago que tiene al exgobernador Gerardo Zamora a la cabeza junto a Esther del Carmen Moreno.

En cualquier caso, todo puede cambiar en el recinto. Por eso, estas 48 previas a la sesión del Senado son cruciales para el gobierno de Javier Milei, porque según la decisión que tome respecto de los planteos para hacer correcciones, la letra final del proyecto de reforma laboral podría quedar de una forma o de otra.

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