El riesgo país cerró la semana en 939 puntos básicos, tras dispararse 19,3% en cinco días y alcanzar su nivel más alto desde octubre de 2025, golpeado por el revés político que sufrieron Donald Trump y el Partido Republicano en las elecciones de medio término en Estados Unidos. A la incertidumbre internacional se suman las crecientes dudas sobre el programa financiero del Gobierno de cara a las elecciones presidenciales de 2027, en un contexto de actividad económica estancada y expectativas de crecimiento cada vez más débiles. En este escenario, las valuaciones de los bonos argentinos comienzan a revelar qué riesgos políticos y económicos está descontando la City para 2027 y 2028.
En ese contexto, desde PPI advirtieron esta semana que el deterioro de los bonos argentinos responde principalmente a factores internos, más allá del impacto de la volatilidad internacional. “Si bien las elecciones en Brasil y las legislativas estadounidenses sumaron volatilidad, buena parte de la explicación está puertas adentro. El deterioro de la deuda argentina comenzó a mediados de julio, mucho antes de estos resultados, y hasta el martes el riesgo país ya había acumulado una ampliación de unos 440 puntos básicos. En el fondo, las elecciones de 2027 y la continuidad del programa económico ganan cada vez más protagonismo en las valuaciones“.
Por otra parte, desde 1816 agregaron otros datos llamativos: en las últimas semanas, a los bonos de Argentina les fue bastante peor que a los de otros países comparables. “Si bien los títulos de todos los emergentes con calificación single B tuvieron un flojo desempeño desde septiembre, lo de Argentina se destaca en el mal sentido. Mientras tanto, esta semana la tasa forward entre el AO27 y el AO28 medidos contra cable alcanzó el 26% (versus apenas 11% a mediados de julio)”, expresaron.
Esto significa que, en la actualidad, el mercado incorpora en los precios que, a fines de octubre del año que viene, una tasa en dólares a 12 meses será de casi 30%. “Puede plantearse que los papeles domésticos tienen beta elevado y/o que por ser tan líquidos a veces sufren más en momentos de estrés que el promedio de emergentes, pero en ningún otro país vuelan las tasas a 2028 mientras resisten bien las tasas a 2027”, explicaron desde la misma consultora.
Es que, si se toma el diferencial entre el AO27 contra cable y un bono del Tesoro de Estados Unidos a un año, que vendría a ser el riesgo país a 12 meses vista, ronda los 520 puntos básicos, mientras que el mismo cálculo con el AO28 da más de 1.250 puntos básicos (y ambas cifras eran muy similares a principios de este año).

Al respecto, desde LCG opinaron esta semana que, con el resultado electoral en EEUU, la suba del rendimiento de los bonos sin dudas está reflejando la menor probabilidad de contar con un prestamista de última instancia (como lo hubo en septiembre de 2025) en caso de necesidad frente a una corrida cambiaria. Es que los expertos consideraron que aumentó la probabilidad subjetiva de una victoria del peronismo y que esto se evidencia en la tasa forward del último tramo del AO28, del 30%, frente al 4% del AO27, lo que refleja un temor a un cambio de Gobierno.
Ante la consulta de si estas percepciones podrían revertirse, desde la misma consultora sostienen: “Es posible que, cuando la espuma baje, la mirada financiera se encauce a niveles no tan de pánico. La llegada del Papa, algún mes de actividad que venga positivo, o nuevos buenos datos del intercambio comercial externo podrían aquietar las aguas. Pero cuando baje la espuma de EEUU, también volveremos a ver nuestra incapacidad para crecer, condiciones sociales y productivas frágiles, y un programa financiero que venía desviándose del plan original, en un contexto de mucha desorientación política”.
Los números finos de la semana
El riesgo país pasó de 741 puntos básicos al 939 al cierre de este viernes. De este modo, en la semana, los Bonares y Globales acumularon caídas de 6,0% y 5,7%, respectivamente. En lo que va del año, la caída alcanza el 9,1% para los bonos bajo ley local y el 8,1% para aquellos bajo ley extranjera.
En detalle, las mayores caídas se vieron en los bonos con vencimiento en 2028-2029 (excluyendo el AL29, que amortiza buena parte antes). El AO28 cayó ayer 3,0% y el AO29 retrocedió 3,5% en la misma rueda, mientras que el AN29 perdió 2,5%.
“Estos bonos, que eran los que estaban cotizando a mayor paridad dentro del universo de bonos con vencimiento post-electoral, son los que más potencial de baja tenían según nuestros cálculos, y a la vez no tenían un menor potencial de upside que aquellos soberanos más largos. De este modo, medidos al CCL, el tramo más corto de la curva (AO27) rinde 10,7%; el tramo medio, cerca de 19,0%; y el más largo, cerca de 15% (GD35 14,2%; AL35 15,9%)“, explicaron desde IEB.
Y cerraron al sostener: “El mercado cada vez pide una prima mayor para posicionarse más allá de las elecciones, y la tasa forward alcanzó en la rueda de ayer el 32%. En criollo, el mercado pone en precios que el 31 de octubre del año que viene (post elecciones generales) la tasa en dólares se ubique en 32%”.
