La decisión entre inscribirse como Monotributista o constituir una SAS (Sociedad por Acciones Simplificada) es el punto de inflexión más crítico para cualquier emprendedor. Mientras que el Monotributo es un régimen de simplificación tributaria para pequeños contribuyentes, la SAS es un vehículo societario diseñado para el crecimiento, la captación de inversiones y la protección patrimonial.
En esta guía analizamos los costos, límites de facturación, beneficios y desventajas de cada opción para determinar cuál es la más eficiente según la etapa de tu proyecto.
Qué es una SAS y por qué transformó el ecosistema emprendedor
La Sociedad por Acciones Simplificada (SAS) fue creada bajo la Ley de Apoyo al Capital Emprendedor (Ley 27.349). Su objetivo principal es reducir las barreras burocráticas y los costos de entrada a la economía formal. A diferencia de las Sociedades Anónimas tradicionales o las SRL, la SAS permite una constitución mucho más ágil, digital y con menores requisitos de capital.
Una de las características más disruptivas es la posibilidad de crear una SAS Unipersonal. Esto significa que un solo individuo puede constituir una sociedad con personalidad jurídica propia, separando sus bienes personales de los del negocio, algo que el Monotributo no permite.
Diferencia entre Monotributo y SAS: Protección y Facturación
Responsabilidad Patrimonial
En el Monotributo, no existe separación entre la persona y el negocio. Ante cualquier eventualidad legal, laboral o deuda comercial, el titular responde con todo su patrimonio personal (casa, auto, ahorros). En cambio, la SAS limita la responsabilidad al capital suscrito. El patrimonio de la sociedad es el único que responde ante terceros, brindando un “escudo” legal fundamental para negocios con riesgos operativos.
Cuánto puede facturar una SAS en Argentina
Esta es una de las mayores ventajas competitivas. Mientras que el Monotributo tiene escalas máximas que se actualizan periódicamente y obligan al contribuyente a pasar al Régimen General (Autónomo) al superarlas, una SAS no tiene límites de facturación. Es una estructura diseñada para escalar; podés facturar millones de pesos o dólares sin temor a exclusiones de oficio por parte de AFIP.
Régimen Impositivo: Responsable Inscripto
Al constituir una SAS, la entidad se convierte automáticamente en Responsable Inscripto. Esto implica:
- Liquidación mensual de IVA.
- Pago del Impuesto a las Ganancias sobre la utilidad neta.
- Presentación de balances anuales.
- Pago de Impuesto sobre los Ingresos Brutos según la jurisdicción (CABA, Santa Fe, Buenos Aires, etc.).
Los socios de una SAS: ¿Pueden ser Monotributistas?
Una duda recurrente es si existe compatibilidad entre ambos regímenes. La respuesta es afirmativa: los socios de una SAS pueden ser Monotributistas. Un individuo puede poseer acciones en una sociedad y, en paralelo, estar inscripto en el Monotributo por una actividad profesional o comercial distinta. Incluso, el administrador de la sociedad puede cobrar sus honorarios a través del Monotributo, siempre que cumpla con los parámetros de la ley.
Sin embargo, la propia SAS como entidad nunca puede ser Monotributista. La sociedad siempre tributará bajo el régimen general de Personas Jurídicas.
Ventajas y Desventajas de las SAS en Argentina
Ventajas (Pros)
- Constitución Digital: En jurisdicciones como CABA o Santa Fe, el trámite es mayoritariamente online.
- Objeto Social Amplio: Permite realizar múltiples actividades no relacionadas bajo una misma CUIT.
- Financiamiento: Las entidades bancarias suelen ofrecer paquetes específicos y mayor acceso al crédito a sociedades que a individuos monotributistas.
- Capital Mínimo: Se requiere solo el equivalente a dos Salarios Mínimos, Vitales y Móviles, y solo se debe integrar el 25% al momento del inicio.
Desventajas (Contras)
- Costo de Mantenimiento: Requiere una estructura contable profesional. Los honorarios de un contador para una SAS son superiores a los de un Monotributo debido a la complejidad de las presentaciones.
- Carga Administrativa: Obligatoriedad de llevar libros digitales y emitir estados contables auditados.
- Impuestos: La presión tributaria puede ser mayor si los márgenes de ganancia son bajos, debido a la tasa fija del Impuesto a las Ganancias para sociedades.
Análisis de Costos: Cuánto sale hacer una SAS
El costo de una SAS se divide en dos etapas: constitución y mantenimiento.
- Constitución: Incluye las tasas de inscripción en el Registro Público (IGJ en CABA o registros provinciales), edictos en el Boletín Oficial y honorarios profesionales (abogado o contador) para redactar el estatuto y realizar las certificaciones de firmas. Aunque el costo inicial es superior al del Monotributo (que es gratuito), se diluye con la seguridad jurídica obtenida.
- Mantenimiento: Debés considerar el abono mensual del contador, el costo de los libros digitales y las tasas anuales de fiscalización que aplican algunas jurisdicciones.
Comparativa: ¿SAS o SRL?
Cuando el negocio crece, surge la duda: ¿Conviene SAS o SRL? La SRL es una figura robusta pero más rígida. Las reuniones de socios en la SRL son más burocráticas y cualquier cambio en el contrato social requiere trámites presenciales lentos. La SAS permite reuniones de directorio virtuales y autogestión de libros digitales, lo que la hace mucho más eficiente para el ritmo de una startup o una empresa moderna.
Resumen de decisión: ¿Qué te conviene?
- Elegí el Monotributo si: Sos un profesional independiente o un comercio con baja estructura, pocos gastos deducibles y tu facturación se mantiene dentro de los límites legales.
- Elegí la SAS si: Proyectás tener empleados, buscás socios o inversores, necesitás proteger tus bienes personales o tu actividad requiere participar en licitaciones y contratos con grandes empresas que exigen la figura de Responsable Inscripto.
Formalizar tu empresa mediante una SAS en Argentina es el paso necesario para dejar de ser un autoempleado y convertirte en un empresario con una estructura escalable y segura.
Contenido complementario: Desventajas de las SAS en Argentina
