El Departamento de Energía de Estados Unidos anunció un programa de préstamos por USD 17.500 millones destinado a acelerar la construcción de 10 nuevos reactores nucleares de gran escala en distintos puntos del país.
La iniciativa fue presentada por el secretario de Energía, Chris Wright, quien aseguró que el financiamiento permitirá reducir costos de construcción y adelantar hasta tres años la puesta en marcha de los proyectos.
Según explicó el funcionario, los fondos estarán destinados a financiar componentes industriales complejos cuya fabricación suele requerir largos plazos y representa uno de los principales cuellos de botella para el desarrollo de nuevas centrales nucleares.
Cinco proyectos y diez reactores AP1000
El plan contempla la construcción de cinco complejos nucleares, cada uno equipado con dos reactores AP1000 desarrollados por la compañía Westinghouse.
Cada reactor tiene una capacidad de generación de aproximadamente 1,1 gigavatios, suficiente para abastecer a más de 800.000 hogares.
La tecnología AP1000 es considerada una de las más avanzadas del mercado y ya ha sido utilizada en varios proyectos nucleares recientes tanto dentro como fuera de Estados Unidos.

La inteligencia artificial impulsa la demanda energética
Uno de los principales motores detrás de esta expansión nuclear es el crecimiento explosivo de la demanda eléctrica provocada por los centros de datos vinculados a la inteligencia artificial.
La administración Trump considera que el desarrollo de la IA requerirá enormes cantidades de energía confiable y constante, algo que las fuentes renovables por sí solas no pueden garantizar.
“Las grandes empresas tecnológicas serán actores clave en estos proyectos”, afirmó Greg Beard, responsable de la oficina de préstamos del Departamento de Energía.
La expectativa de Washington es que compañías tecnológicas firmen contratos de compra de energía a largo plazo para respaldar financieramente la construcción de las nuevas centrales.
Westinghouse liderará los proyectos
La empresa Westinghouse trabajará junto a compañías eléctricas y energéticas que resulten seleccionadas para desarrollar los proyectos.
Aunque las ubicaciones exactas aún no fueron reveladas, el secretario Wright indicó que los posibles emplazamientos están distribuidos en distintas regiones del país.
La compañía ya firmó cartas de intención con siete potenciales socios, cada uno con terrenos identificados para futuras instalaciones.
Cómo funcionará el financiamiento
Los préstamos no serán entregados directamente a Westinghouse.
Según detalló el Departamento de Energía, los recursos se canalizarán mediante vehículos financieros específicos para cada proyecto, mientras que Westinghouse y sus socios deberán aportar cerca de USD 1.000 millones en capital privado por proyecto para acceder al financiamiento federal.
El esquema busca garantizar que las empresas asuman parte del riesgo y aceleren la ejecución de las obras.
La apuesta energética de Trump
La iniciativa representa una de las mayores inversiones federales en energía nuclear de las últimas décadas y forma parte de la estrategia de la administración Trump para fortalecer la capacidad industrial estadounidense, asegurar el suministro energético y mantener la competitividad tecnológica frente a potencias como China.
Con la demanda eléctrica creciendo a un ritmo sin precedentes por el avance de la inteligencia artificial y la digitalización de la economía, la Casa Blanca apuesta a que la energía nuclear vuelva a convertirse en uno de los pilares centrales del sistema energético estadounidense.
