El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que se dispone a tomar una decisión definitiva sobre el posible acuerdo que Washington negocia con el régimen iraní, aunque dejó en claro que cualquier entendimiento estará condicionado al desmantelamiento efectivo de las capacidades nucleares de Teherán y a la reapertura total del estratégico estrecho de Ormuz.
A través de un extenso mensaje publicado en Truth Social, Trump confirmó que encabezaría una reunión en la Sala de Situación de la Casa Blanca para evaluar los términos finales de las negociaciones.
“Voy a mantener ahora una reunión en la Sala de Situación para tomar una decisión final”, escribió el mandatario.
Trump exige el fin de las ambiciones nucleares iraníes
Entre las principales exigencias planteadas por Washington figura el compromiso permanente de Irán de no desarrollar armas nucleares.
“Irán debe comprometerse a no poseer jamás un arma nuclear ni una bomba atómica”, afirmó Trump.
El presidente estadounidense también exigió la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes del planeta para el comercio energético mundial.
Según explicó, todas las minas submarinas colocadas durante el conflicto deberán ser eliminadas bajo supervisión internacional, mientras que los buques afectados por el bloqueo podrán retomar sus rutas comerciales.

El uranio enriquecido deberá ser destruido
Uno de los aspectos más relevantes del posible acuerdo se relaciona con el material nuclear iraní acumulado durante años de violaciones a los compromisos internacionales.
Trump aseguró que el uranio altamente enriquecido almacenado en instalaciones subterráneas será retirado y destruido bajo coordinación de Estados Unidos, Irán y el Organismo Internacional de Energía Atómica.
“El material enriquecido será desenterrado y destruido”, sostuvo.
La administración republicana considera que la eliminación definitiva de ese material es una condición indispensable para evitar que el régimen iraní pueda reconstruir rápidamente un programa militar nuclear.
Estados Unidos negocia desde una posición de fuerza
El anuncio llega después de meses de presión militar y económica sobre Teherán.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmó que Washington mantendrá todas las sanciones y medidas de presión hasta que exista un acuerdo definitivo y verificable.
“Nada estará sobre la mesa hasta que Irán reabra el estrecho de Ormuz y entregue su uranio altamente enriquecido”, señaló.
La estrategia estadounidense combina sanciones financieras, bloqueo de exportaciones petroleras y operaciones militares defensivas para obligar al régimen iraní a aceptar condiciones que hasta hace pocos meses rechazaba.

Irán sigue generando preocupación regional
Las negociaciones avanzan en medio de una situación extremadamente frágil.
Durante las últimas horas, fuerzas estadounidenses interceptaron drones iraníes cerca del estrecho de Ormuz y atacaron instalaciones militares en Bandar Abbas. Posteriormente, Irán respondió lanzando un misil balístico contra Kuwait, que fue interceptado por las defensas kuwaitíes.
Para la Casa Blanca, estos episodios demuestran que el régimen iraní continúa representando una amenaza para la estabilidad regional y la seguridad internacional.
Trump dejó claro que no firmará un acuerdo apresurado ni aceptará concesiones que permitan a Teherán conservar capacidades estratégicas.
“No va a aceptar un mal acuerdo”, reiteró Bessent.
Mientras la Sala de Situación evalúa los términos finales, Estados Unidos mantiene la presión sobre la dictadura iraní desde una posición de fortaleza militar, económica y diplomática, con el objetivo de cerrar uno de los conflictos más peligrosos de Medio Oriente sin renunciar a las exigencias centrales de Washington y sus aliados, especialmente Israel.
